Ofrenda floral en memoria de las personas fallecidas en los atentados en París, el sábado 14 de noviembre de 2015 frente a la embajada de Francia en Moscú. El presidente francés Francois Hollande dijo que al menos 120 personas murieron en varios ataques coordinados reivindicados por el Estado Islámico. (Foto AP/Pavel Golovkin)
Francia París. EFE. Francia trataba de asumir ayer el dolor por los atentados del viernes del grupo yihadista Estado Islámico (EI) en las inmediaciones del Estadio de Francia y en un barrio de moda en la noche parisina, muy frecuentado por los jóvenes, a pocas manzanas de la sede de la revista “Charlie Hebdo”, atacada el pasado enero.
A diferencia del atentado contra ese semanario satírico, centrado en periodistas que habían publicado caricaturas de Mahoma, esta nueva masacre ha tenido como objetivo a la población en general y, dado el momento -un viernes noche- y el lugar -algunas de las zonas más de moda para salir o escuchar música- escogidos, a la juventud parisina en particular.
Los distritos X y XI de París, favoritos entre los jóvenes por sus bares de ambiente bohemio y no especialmente caros frente a los de otras zonas como el Barrio Latino o Saint-Germain, han sido los más afectados en la catástrofe.
Y especialmente la mítica sala de conciertos Bataclan, situada en un teatro construido en 1864, donde han muerto tiroteadas más de 80 de las 127 personas asesinadas en esta oleada de atentados y que ayer permanecía protegida por un inmenso perímetro policial, rodeado a su vez de gran cantidad de unidades móviles y periodistas de múltiples nacionalidades y de curiosos y vecinos con gesto adusto.
“Oí tres ráfagas de tiros”, indicó Sheherazade, francesa de origen tunecino que se encontraba en su casa, situada junto al cordón policial, cuando comenzó el ataque en la sala.
“Los periodistas no tienen que decir que fueron los islamistas, no lo son. Si fueran musulmanes, primero no matarían, y en segundo lugar, matar a inocentes así un viernes… Son terroristas, criminales, en bandas organizadas”, declaró, y aseguró que, como musulmana, forma parte de muchos franceses de esa religión que están “totalmente en contra” del EI.
Cerca de uno de los portales de la zona se concentraban velas y ramos de flores con notas en las que se podía leer “Para los ángeles del rock”, en referencia a los fallecidos cuando varios de los terroristas abrieron fuego en Bataclan contra los espectadores que habían ido a escuchar al grupo estadounidense Eagles of Death Metal.
Entre los curiosos de pronto irrumpieron los acordes de “Imagine”, de John Lennon, interpretados por un joven en un piano portátil decorado con el símbolo de la paz que fue muy aplaudido por el público, que alivió así en cierto modo la tensión y la emoción de las últimas horas. “La violencia es inútil”, repetía el pianista en inglés.
El encargado de un café cercano en el que anoche se refugiaron unas 40 personas insistió en que “no hay nada que contar, es gente que ha perdido a sus amigos, sus familias”, dijo a Efe.
Para Ángel, un vecino peruano que vive muy cerca del Bataclan, “no hay seguridad prácticamente ahora en París, por muy valientes que queramos ser, es imposible. No tenemos la seguridad ni siquiera de ir a tomar un café a un bar porque cualquiera puede pasar y disparar». “Tenemos que ser valientes, pero sobre todo hay que volver rápido a casa.
Plan bien coordinado
París. EFE. Divididos en tres equipos y pertrechados con un material bélico similar, los siete terroristas suicidas que masacraron a 129 personas en una noche de pesadilla en París actuaron “muy coordinados” y a las órdenes del Estado Islámico (EI).
Las primeras conclusiones presentadas por el fiscal de París, François Molins, parecieron validar las acusaciones del presidente francés, François Hollande, quien no había dudado por la mañana en calificar lo sucedido como un “acto de guerra” del EI contra su país.
La cronología ofrecida por Molins en una esperada declaración ante los medios asombra por la simultaneidad de las acciones.
Los seis diferentes ataques se llevaron a cabo en el espacio de apenas unos minutos, los que transcurrieron entre las 21.20 hora local (20.20 GMT) y las 21.53 hora local (20.53 GMT), cuando los terroristas dispararon contra bares de una concurrida zona de la capital e hicieron detonar sus cinturones de explosivos.
Solo se prolongó la toma de rehenes en la cercana sala Bataclan, hasta más allá de la medianoche, cuando la policía lanzó su asalto final.
El rastro de estos ataques dejó, según el último balance provisional, al menos 129 muertos y 352 heridos, de los cuales 99 continúan muy graves.
Un apunte
Tren descarrilado
París. EFE. El descarrilamiento de un tren de alta velocidad (TGV, en sus siglas en francés) en pruebas causó ayer al menos diez muertos, entre ellos un menor, junto a la localidad de Eckwersheim, en el este de Francia, confirmó hoy a Efe la Prefectura del Bajo Rin. A bordo del tren iban 49 personas, entre técnicos de la compañía pública.
