El trasiego ilegal de haitianos por la frontera que divide a ambos países, se ha convertido en un gran dolor de cabeza para las alcaldías de los municipios que colindan con las líneas limítrofes, dado que no tienen presupuesto ni herramientas, para enfrentar la enorme carga de indocumentados que se asientan en sus respectivas jurisdicciones.
Los alcaldes de Dajabón, Pedernales, Elías Piña, Montecristi y Jimaní, están imposibilitados de realizar obras en beneficio de sus comunidades, debido a que la mayor parte de sus recursos son consumidos por los haitianos ilegales, cuyas cifras superan a los nativos, panorama que impide la convivencia con unos vecinos agresivos, que asumen actitudes levantiscas, que se tornan intolerables.
La zona fronteriza presenta un panorama volátil y peligroso, que podría desencadenar en un catastrófico enfrentamiento más temprano que tarde, por la debilidad que exhibe el gobierno frente a una inmigración indetenible, que socava nuestra soberanía y lesionan la Independencia, que nos legaron los Padres de la Patria y los restauradores, liderados por Gregorio Luperón.
No existen condiciones adecuadas para alojar a los militares que velan por el resguardo y la seguridad de las zonas fronterizas, pues duermen en el suelo y no tienen donde asearse y realizar sus necesidades fisiológicas. Allí no existen instalaciones castrenses que garanticen un servicio óptimo, que frenaría el paso de drogas, armas y tratas de personas
Durante la oprobiosa y sanguinaria dictadura de Trujillo, se construyó un proyecto habitacional en San Isidro, donde se levantaron miles de viviendas para los miembros del Ejército Nacional y la Fuerza Aérea Dominicana, cuyas bases de operaciones están muy cercanas, una al lado de la otra. Los guardias adquirieron sus casas y viven allí hasta el día de hoy, y garantizan una presencia importante en un punto estratégico para defensa del país.
Un plan piloto similar, podría implementarse en la frontera para lograr una vigilancia más efectiva, porque los haitianos ilegales se convirtieron en incordio insoportable.
Hay muchas ideas y sugerencias, a los fines de impedir que los nativos de las demarcaciones fronterizas, se desplacen a otros lugares del territorio nacional,dejándoles los espacios a los indocumentados.

