Lo menos que se puede reclamar es que las autoridades muevan cielo y tierra para determinar si, como sospechan investigadores del Cuerpo de Bomberos, si fue premeditado el incendio de una torre en construcción de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).
La edificación, que alojaría oficinas de decanos y otras dependencias de la UASD, sufrió tales daños que se ha adelantado que sería demolida.
El jefe del Cuerpo de Bomberos, general Oscar Guillermo García, informó que se encontraron por lo menos cinci lugares por donde se inició el incendio, lo que hace presumir que se trató de un acto vandálico o criminal.
El rector de la Universidad Autónoma, doctor Franklyn García Fermín, también participa de la sospecha de que el fuego pudo ser premeditado, lo que obliga- se repite a una investigación tan profunda y exhautiva como sea posible.
La edificación siniestrada fue diseñada para nueve niveles, aunque desde hace tiempo su construcción estaba paralizada. No obstante, las pérdidas estimadas han sido cuantiosas.
Tan extraño incendio se desató un día desùes que el presidente Leonel Fernández inauguró la nueva sede del Centro Universitario Regional del Cibao (Curne), en Bonao, en un acto en el cual, el rector de la UASD clamó por más recursos para esa institución.
Aunque pudo ser consecuencia de algún accidente, lo mejor sería que propias autoridades de la UASD, Cuerpo de Bomberos y la Policía indaguen las causas reales de ese fuego a los fines de identificar y someter a la justicia a los autores, en caso de que resulte un acto criminal.
El jefe de los bomberos ha dicho que el incendio se declaró de manera simultanea en cinco puntos de la edificación, lo que consolida la sospecha de que en el caso actuaron manos criminales.
Ante ese suceso suceso, es menester reiterar el reclamo al Gobierno que provisiones los fondos que sean necesarios para concluir el conjunto de edificaciones en el campus de la UASD, cuya construcción fueron paralizadas.
El origen de ese fuego hay que investigarlo muy exhautivamente.

