Que Iberia suspenderá sus vuelos a República Dominicana no ha sido ninguna sorpresa. Desde hace tiempo se había anunciado que este país, que tiene en el turismo su principal fuente de generación de divisas, estaba entre los destinos de la región que serían afectados por la compañía aérea española.
Lo que ahora tiene que determinarse es cuál será el impacto en la economía de la suspensión de los vuelos de Iberia a partir del 1 de abril de 2013. Se alega que este destino dejaba pérdidas a la empresa.
No se trata de que el tráfico se ha cerrado, pues hay otras líneas que hacen la ruta España-Santo Domingo y viceversa, sino de los inconvenientes que plantea.
El primer efecto será un encarecimiento del transporte aéreo, lo que reducirá el flujo de turistas o visitantes a República Dominicana. Aunque por aquí se tiende a minimizar todo, se espera que por lo menos se estuviera preparado frente a las consecuencias que representa la decisión de Iberia.
