En los últimos tiempos se ha puesto de moda el método de consumir bebidas y alimentos en restaurantes y bares, y posteriormente abandonar el lugar sin pagar, especialmente en aquellos que disponen de terrazas o de zona de fácil salida a la calle.
Esta modalidad no requiere violencia ni el empleo de ningún tipo de arma, basta con algún tipo de artimaña de distracción para abandonar el lugar sin pagar la cuenta.
Son diversos los casos de este tipo en restaurantes visitados por personas de clase media, pero los propietarios de los negocios prefieren no tocar el tema.
Aunque los casos están ocurriendo con frecuencia, el último de ellos sucedió el pasado domingo en un restaurante del sector Naco, en el que una pareja llegó acompañada de dos niños, consumió bebidas y comida y luego realizaron una exitosa fullería.
Uno de los empleados narró que la pareja y los niños viajaban en una yipeta Ford Explorer, azul oscuro, parecían extranjeros, con acento suramericano y se sentaron en la terraza del restaurante.
Explicó que luego de un par de horas consumiendo, la mujer expresó a su pareja, delante del mesero, que iría la vehículo a cambiar el pañal a uno de los hijos, mientras el hombre se quedaba en la mesa con el otro, pero al cabo de unos minutos pidió la cuenta y cuando el mesero se retiró a buscarla, aprovechó para abandonar el lugar sin pagar, mientras la mujer y el otro niño esperaban en el vehículo.

