Los ejecutivos de la Fundación Corripio rindieron tributo al destacado poeta dominicano Héctor Incháustegui Cabral, autor de una fecunda producción literaria, con motivo de cumplirse el centenario de su natalicio.
Figuras de renombre del área de la literatura se dieron cita a la Biblioteca Manuel Rueda de la Fundación donde tuvo lugar el homenaje, entre ellos Juan José Ayuso, Mateo Morrison, León David, Angela Hernández, Soledad Alvarez, Bernardo Vega, Tony Raful y Basilio Belliard.
También asistieron Sonia Guzmán, Armando Almánzar, Rafael Emilio Yunén y el empresario José Luis Corripio Estrada, presidente de la Fundación.
La mesa de honor estuvo integrada por los ejecutivos de la entidad Jacinto Gimbernard, Jorge Tena Reyes y José Alcántara Almánzar; el periodista Adriano Miguel Tejada, la sobrina del homenajeado, María Isabel Incháustegui; la nuera de Héctor Incháustegui, Atala Santoni y los intelectuales Jeannette Miller y Danilo de los Santos. Como parte del tributo se puso en circulación un libro de testimonios ofrecidos por numeros hombres y mujeres de letras del país.
María Isabel Incháustegui, al brindar a los presentes su testimonio sobre esta figura, señaló los vínculos afectivos e intelectuales que la unieron a su tío y la gran amistad que éste tenía con el Profesor Juan Bosch.
Luego Adriano Miguel Tejada, director de Diario Libre y discípulo del reconocido, expresó que hablar de Héctor Incháustegui es motivo para él de mucha nostalgia, por ser una de las figuras que más influyó en su persona como ciudadano.
El fue llamado justamente poeta sustantivo de nuestro país, un hombre que afirmaba que hay un maestro de escuela que no he podido matar en mí. Otra de las personalidades que también hablaron sobre sus vínculos con Héctor Incháustegui fue Jeannette Miller quien dijo que a lo largo de la poesía de este escritor se percibe como siempre dimensionaba a los humildes en versiones casi bíblicas donde la humanidad resplandece, principalmente en los más pobres y despreciados. Solidaridad y fe podrían definir esa constante preocupación por el hombre, por el prójimo maltratado y carente, que sin embargo es, al igual que los grandes y poderosos, hijo de Dios dijo Miller. Al agotar su turno Danilo de los Santos señaló que Incháustegui Cabral se convirtió en un tutor que apadrinaba su desarrollo intelectual y sus inquietudes universitarias. Con mis relaciones con don Héctor obtuve apoyo para conocerme mejor, estímulos para crecer intelectualmente sin engreimiento y visión de la vida sin desbordes de alegrías, sin evasión del miedo y de cara a lo imprevisible, expresó de los Santos. Cuando subió al podium la nuera de Héctor Incháustegui, Atala Santoni, el ambiente se llenó de emotividad, ya que sus palabras se escuchaban apagadas por el llanto que le despertaban recordar sus inolvidables momentos junto al ensayista. Ella dio a conocer a los invitados al acto la importancia del poeta en la vida familiar.
Sus agradables veladas sostenidas en su casa durante aquellos años, cuando un grupo de artistas, intelectuales y escritores amigos acudían a la residencia Incháustegui Santoni para conversar con don Héctor y su esposa doña Candita.
Luego de las intervenciones, el empresario José Luis Corripio Estrada hizo entrega de la obra Héctor Incháustegui Cabral: Testimonios, la cual consta de 77 páginas y pertenece a la Colección Prisma, de la Fundación Corripio.
Al final del acto Pepín Corripio pidió excusas por la demora de su llegada al mismo, ocasionada por su regreso de viaje al exterior. Posteriormente manifestó excusas por la ausencia de Monseñor Agripino Núñez Collado, quien se encuentra en Brasil, en donde estará durante el curso de la semana, cuyo testimonio es el primero que aparece en la obra puesta en circulación ayer. Igualmente expresó su agradecimiento, a nombre de la Fundación, al selecto público presente por su asistencia. En esta publicación, idealizada por la Fundación Corripio, el lector encontrará 29 testimonios, entre ellos los de Bernardo Vega, Bruno Rosario Candelier, Frank Moya Pons, Franklin Domínguez e Iván García Guerra, entre otros. Este encuentro tuvo lugar en la tarde de ayer y busco brindar tributo a un gran ser humano y figura de las letras, fallecido en el 1979.

