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FUTBOL SOLO FUTBOL

FUTBOL SOLO FUTBOL

Como no es frecuente que, desde la más altas instancias de la Iglesia Católica, se resalten los valores del  fútbol, aprovechamos la devoción del Papa Francisco por nuestro querido deporte  para recordarles la histórica relación que ha existido entre los papas y el fútbol.

Previo a ello, corriendo el riesgo de pecar de insolente, considero apropiado recordarles que la palabra Papa deriva de los vocablos latinos Petri – Apostoli – Potestatem – Accipiens –  (El sucesor del Apóstol Pedro).

La historia nos revela que, en el año 1580, la ciudad de  Florencia (Italia) fue escenario de múltiples juegos del Calcio Florentino, una forma primitiva del actual fútbol. Esta actividad era practicada por los aristócratas adinerados de la bella ciudad de Florencia así como por los más altos dignatarios de la Iglesia Católica.

Es por eso que  el nombre del Papa Clemente VII, gobernante de la Iglesia entre 1523 y 1534 está registrado como activo practicante del Calcio Florentino. También lo fue  Urbano VII.  Ambos papas fueron entusiastas jugadores  del Calcio Florentino.

Pero, no sólo fueron esos papas los que se sintieron atraídos por el fútbol. Mucho más cerca de nuestra memoria y a la época en que vivimos, esta la valoración que el Papa Juan Pablo II -que en su juventud fue portero- hizo del deporte en la  memorable bendición del Estadio Olímpico de Roma en el año  1990; Juan Pablo II recordó que, a los deportistas destacados, los siguen en todas partes del mundo, por lo tanto, los exhortó a que fueran conscientes de su responsabilidad. No se trata sólo de ser el campeón en el estadio sino del hombre en su totalidad como persona quien debe de convertirse en un modelo para los jóvenes  que tienen necesidad de líderes y no sólo de ídolos.

Ellos, los jóvenes, tienen necesidad de deportistas  que sepan comunicarles el sabor de lo difícil, el sentido de la disciplina, la valentía de la honestidad y la alegría de afrontar los problemas de la vida con entusiasmo y determinación.

     Luego, llegó Benedicto XVI quien no escatimó elogios para el equipo alemán  Bayern Múnich del cual era seguidor. Tras su renuncia, llego el carismático  jesuita argentino, Jorge Mario Bergoglio. Francisco, ha roto todos los protocolos eclesiásticos para acercarse a la cotidianidad de más de 1,200 millones de católicos.

El Papa Francisco es socio activo del Club San Lorenzo de Almagro y su carnet de afiliación está identificado con el número 88235. En el año 2008, él mismo ofició la misa conmemorativa a los 100 años del histórico club argentino.

Desde que asumió como Papa -el pasado 13 de marzo- Francisco ha recibido a importantes personalidades relacionadas -de una u otra manera- al  ámbito futbolístico. Don Mariano Rajoy, Presidente del Gobierno español le obsequió una camiseta de la selección española en tanto que el sacerdote Miguel Delgado Galindo, le entregó una camiseta de Leo Messi autografiada y dedicada a él por el astro argentino.

El Papa Francisco ha sacado tiempo de su apretada agenda para recibir  en el Vaticano, a figuras futbolísticas como Javier Zanetti, histórico capitán del Inter de Milán como también así a los capitanes de los equipos Roma y Lazio que el pasado fin de semana disputaron la Copa del Rey.

Por si esto no fuese suficiente para constatar la preferencia del Papa Francisco por el fútbol, recientemente recibió a los jugadores y dirigentes del Juventus de Turín, ganador del campeonato italiano.

Qué bueno que tengamos un Papa humano, sensible, terrenal y futbolero.

Qué bueno que el Papa Francisco aprecie y resalte los valores del fútbol. Ahora, más que nunca, todos los que conformamos la vasta familia del fútbol tenemos que velar para que los valores del fútbol prevalezcan en nuestra sociedad.

El Nacional

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