El Salvador ganó con los justo a un equipo que le enfrentó de tú a tú; el onceno criollo tendrá hoy un difícil partido ante Surinam
El pasado viernes el estadio Panamericano de San Cristóbal lució esplendido; estaba bien acondicionado y sus graderías estuvieron llenas. En ese ambiente cargado de sentimiento futbolístico, nuestra selección jugó un digno partido ante su similar de El Salvador.
Desde el inicio del encuentro vimos a una selección criolla bien plantada jugando de tu a tu contra una representación con mayor experiencia y con individualidades que tienen una depurada técnica.
El cotejo transcurrió muy nivelado y los visitantes inquietaron por primera vez al excelente Miguel Lloyd pasada la media hora de juego.
Cuando todo indicaba que la primera mitad finalizaría sin goles, un error involuntario e infantil del último defensor de nuestra selección fue sancionado con penal y por vía de consecuencia con la expulsión del defensor Ernesto Jiménez.
Y, como en el ámbito futbolístico profesional penal es sinónimo de gol, así ocurrió.
Los salvadoreños, sin hacer nada absolutamente nada del otro mundo se marcharon al descanso con una ventaja inmerecida, pero ventaja al fin.
En el complemento, los futbolistas criollos demostraron una total identificación con la causa futbolística nacional a tal punto que la superioridad numérica de los visitantes no se sintió. El empuje criollo hizo que llegará el empate y por poco el gol de la desigualdad pero, El Salvador reaccionó y el certero cabezazo de Mark Lester Blanco sentenció el encuentro.
El Salvador ganó con lo justo pero ganó sumando así otros tres valiosos puntos.
Una vez disputada la tercera fecha de las eliminatorias en el grupo A de la Concacaf, los fríos números indican lo siguiente: El Salvador es líder absoluto con nueve puntos producto de tres victorias consecutivas y sin duda alguna clasificará para la siguiente ronda.
En tanto que República Dominicana se ha quedado con sólo una unidad sobre nueve posibles.
De la selección nacional hay aspectos muy positivos para resaltar: Ha tenido la capacidad de marcar goles en los tres encuentros oficiales disputados y en líneas generales ha jugado a buen nivel. Ahora bien, la falta de experiencia y a veces los nervios de muchos jugadores, han producido tres penales consecutivos todos terminaron en gol y dos jugadores fueron expulsados.
Si en realidad queremos ser competitivos, no podemos dar ese tipo de ventajas en el más alto escenario del fútbol regional sobre todo en series cortas donde es prácticamente imposible recuperar los resultados adversos.
Esta es la realidad de nuestra selección y la misma no tiene porque acomplejarnos ni hacernos sentir menos que nadie y por nada se debe de abandonar el camino avanzado. Todo lo contrario.
Ahora es que hay que seguir. Sólo la continuidad en los procesos de crecimiento produce verdaderos frutos. En estas eliminatorias, nuestros muchachos han demostrado que sienten la camiseta nacional y tienen condiciones extraordinarias para competir con reconocidas selecciones del área.
No es fácil emerger. No es tarea de un día escalar y posicionarse en el ámbito del fútbol internacional. No basta con decir * queremos ser potencia en el área *, hay que trabajar intensamente para lograr ese objetivo.
Todavía quedan tres partidos. El de hoy ante Surinam, no será nada fácil. No se confíen porque Surinam es un país que ha producido grandes futbolistas.
