El caso de la FIFA y sus repercusiones
En principio, esta entrega tendría que haberse ocupado de resaltar la previa de la gran final de la Champions League. En otras circunstancias, hubiésemos recordado como llegaron a esa instancia de la competencia de clubes más importante del mundo, tanto el F.C.Barcelona como el Juventus de Turín.
La presencia de Carlitos Tévez y su compatriota Leo Messi también ofrecía atractivo material para reseñar la exitosa carrera de ambos.
Estaba latente la posibilidad de referirnos al inicio del Mundial Sub-20 de Nueva Zelanda que, a la fecha, no ha tenido repercusión mediática ni tampoco la disputa del Mundial Femenino de Canadá.
Todas estas noticias internacionales merecían ser tratadas y también las generadas por el fútbol criollo, tales como la continuación de la Liga Profesional y la disputa de la Copa Quisqueya de Fútbol, en la que la selección criolla Sub-23 jugará ante Haití el próximo domingo.
Sin embargo, es imposible hacer caso omiso y no referirnos a lo que acaba de suceder en el seno de la FIFA. Es decir, la inesperada renuncia de su presidente, el señor Joseph Blatter.
Cuatro dias después de que en el Congreso del órgano que gobierna el fútbol mundial, Joseph Blatter fuera reelegido para presidir un nuevo mandato de la FIFA, el poderoso dirigente suizo, por el bien de la organización y del fútbol, puso su puesto a disposición, es decir renunció al cargo y convocó a un Congreso Extraordinario.
Rápidamente la noticia se hizo viral.
Todo el mundo se ha ocupado de la misma y -obvio- nosotros no podíamos ser la excepción.
Todo lo sucedido en los dias previos al Congreso afectó y debilitó la credibilidad de Joseph Blatter y, a pesar de que la votación le favoreció, su figura y la de la institución que preside quedaron muy afectadas.
Dado que los Estatutos de la FIFA establecen que un llamado a elecciones tiene que realizarse con una antelación de cuatro meses, el Congreso Extraordinario se llevará a cabo entre el mes de diciembre del corriente año y marzo del 2016. En el mismo se elegirá el nuevo presidente del ente rector del fútbol mundial.
Celebramos la valentía de Blatter y tal y como lo expresaron los “socios” de la FIFA, es decir, los principales auspiciadores que anualmente pagan más de treinta millones de dólares, la transparencia, la integridad y el Juego Limpio tienen que ser las principales características de la administración de la FIFA.
Los ejecutivos de Coca-Cola manifestaron públicamente que la decisión de Blatter fue positiva para el bien del fútbol y sus seguidores, en tanto que Adidas, otro de los principales patrocinadores del fútbol mundial, le reclamó públicamente a la FIFA mantener altos los estándares éticos.
Algo trascendental ha sucedido en el gobierno del fútbol mundial y lo celebramos. Quiera que todo esto sea, por el bien del juego.
Alguien dijo una vez que, los hombres poderosos pasaban la mayor parte de su vida redactando leyes, y la otra mitad ayudando a sus amigos y relacionados a no cumplirlas.
¿Será así en la FIFA…?

