En el fútbol profesional, los actores principales, léase jugadores y/o entrenadores, pasan rápidamente, de la idolatría que todo permite, al ostracismo que todo crítica y cuestiona. La historia registra miles de casos pero, los más notorios del fútbol actual son los del goleador hispano-brasileño Diego Da Silva Costa, el entrenador portugués José Mourinho y el del argentino Jorge Sampaoli, técnico de la selección nacional de Chile.
Jugando para el Atlético de Madrid, Diego Costa ganó dos Supercopa de Europa, una Copa del Rey y la Liga Española. Estos logros le llevaron a la selección española, en donde nunca demostró su verdadero potencial.
Posteriormente, fue transferido al Chelsea de Inglaterra por 38 millones de Euros y, bajo la conducción de Mourinho, ganó la Premier League del 2015 y la Copa de la Copa.
En la temporada 2015/2016 ha disputado un total del 28 partidos y sólo ha convertido 8 tantos. Costa va tan mal como el propio Chelsea y, ahora que no marca goles, sólo se lo recuerda como provocador, agresivo y violento.
Del controversial pero capacitado y exitoso José Mourinho podríamos escribir muchos artículos acerca de sus múltiples logros.
Mourinho es el único entrenador que ha ganado la Champions dirigiendo a dos equipos diferentes, el Oporto de Portugal y el Inter de Italia.
Mourinho ha conseguido títulos tanto en Portugal, Inglaterra, España e Italia, por lo que la IFFHS lo reconoció como el mejor entrenador del mundo en los años 2004, 2005, 2010 y 2012, respectivamente.
Por si esto fuera poco, en el año 2010, la FIFA le distinguió como el Mejor entrenador.
Esta temporada, dirigiendo al Chelsea, Mourinho no consiguió los resultados esperados, por lo que tuvo que dejar su puesto. Los francotiradores del mundo entero, haciendo caso omiso a todos sus triunfos, solo recuerdan su afán de protagonismo y su mal carácter.
Sorprendente pero cierto.
El caso más reciente y uno de los más dramáticos, es el que está viviendo Jorge Sampaoli, entrenador de la selección de Chile que ganó la Copa América 2015.
Hace seis meses, Sampaoli se convirtió en la persona más admirada, querida y respetada de todo Chile.
Hoy en día, como consecuencia de una serie de rocambolescas situaciones, el entrenador es cuestionado tanto profesional como moralmente.
Dado que el ex presidente de la Federación Chilena de Fútbol, Sergio Jadue, hoy detenido en Estados Unidos acusado de actos de corrupción y sobornos, fuera quien le contrató, ha provocado que la mayoría de la prensa chilena acuse a Sampaoli de tener un doble discurso, de evasión fiscal e incluso de poseer cuentas bancarias en paraísos fiscales.
Como es de suponer, en esas condiciones, Jorge Sampaoli no quiere seguir dirigiendo a la selección chilena pero, el contrato que ha firmado le condena a indemnizar a la Federación Chilena de Fútbol con seis millones de dólares si decide dejar su puesto de trabajo.
El hasta ayer idolatrado entrenador, hoy se autoproclama “Rehén del fútbol chileno” y, todo un pueblo que le idolatró, ahora le cuestiona. Por algo será que la Biblia prohíbe la idolatría.

