Marsella. Francia. EFE. Los ministros de Finanzas del G7 se reúnen hoy y mañana en Marsella en busca de un mensaje común sobre las soluciones para abordar la crisis, que de confianza a los mercados al confirmarse la ralentización económica.
El ministro francés, François Baroin, cuyo país ejerce este año la presidencia del G7, dijo antes de empezar este encuentro informal que no habrá un comunicado final.
La reunión de hoy con los ministros de Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido se desarrollará por la tarde y concluirá con una cena de trabajo a la que seguirá una conferencia de prensa de la presidencia y posiblemente de otras delegaciones.
Mañana se quedarán en Marsella para recibir a los responsables de Finanzas del llamado partenariado de Deauville, creado en mayo con Túnez y Egipto, los dos países árabes donde las revueltas populares derrocaron a principios de años sus respectivos regímenes dictatoriales, y al que luego se han incorporado Marruecos y Jordania.
Todos estudiarán la marcha de los planes de ayuda prometidos a esos Estados árabes para alentar reformas democráticas y que, según las cifras iniciales dadas por Túnez, podrían representar globalmente 40.000 millones de dólares.
En la ciudad mediterránea francesa estarán igualmente los responsables de los bancos centrales del G7, a los que la OCDE se ha dirigido para aconsejarles una bajada de tipos si la ralentización de la actividad da signos de durar.
Baroin, en una entrevista publicada hoy por Le Figaro, quiso dar un mensaje de conciliación al señalar que entre los que apuestan por el ajuste presupuestario y los que defienden estímulos de reactivación de la actividad, él se decanta por buscar lo más adaptado a la situación de cada uno».
En los últimos meses, los europeos se han centrado en poner en marcha sucesivos planes de consolidación fiscal, mientras Estados Unidos está más preocupado por reactivar la economía, que cada vez da más signos de ralentización.
