El incremento de un 13% en el gasto que consigna el Presupuesto para 2014 representa uno de los principales signos de preocupación para el director del Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (CREES). Para sustentar el proyecto, que asciende a 605 mil millones de pesos, Ernesto Selman explicó que el país va a requerir 4,500 millones de dólares de financiamiento bruto. De esa cantidad unos 2 mil millones se utilizarán para el déficit fiscal y el resto para pagar deuda vieja.
Como antes que enfrentar el clientelismo y el paternalismo, el Gobierno ha optado por el incremento del gasto corriente las perspectivas son claramente desalentadoras.
Evidencia del derroche de recursos es que a pesar de que la deuda se ha incrementado en 567% a partir del año 2000, los problemas prioritarios son motivos de protestas sociales como las que en estos días se han programado por varios pueblos del Cibao. Sin un Congreso que sea capaz de frenar el desmesurado gasto no queda más que encomendarse.
