Las estadísticas sobre la distribución del 4% del Presupuesto asignado al Ministerio de Educación dejan mucho que desear.
En su página “Transparencia Fiscal”, el Ministerio de Hacienda señala que al mes de julio más de la mitad de los 54,669.07 millones de pesos consignados a la cartera de enseñanza se habían gastado en remuneraciones y contribuciones.
En otras palabras, el 75% correspondió a gastos corrientes y el restante 25 a la construcción de planteles y estancias escolares. Por las dudas que despierta la ejecución presupuestaria sería prudente una aclaración detallada de las autoridades educativas sobre los renglones y la necesidad de los gastos.
Más aun cuando en la distribución no se especifica la inversión en la capacitación del maestro, tan necesaria para elevar la calidad de la enseñanza.
Y, por demás, ante las frecuentes denuncias de sobrevaluación de obras y la utilización de recursos con fines políticos. La aclaración sería un aporte a la transparencia.

