La Asociación Dominicana de la Industria Eléctrica se mostró preocupada de que un eventual cambio de Gobierno no dé continuidad a la política eléctrica que viene aplicando esta Administración en los últimos dos años, en la cual, a su juicio ha ocurrido un cambio de mentalidad en la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE), que ha permitido identificar la pérdida y el robo de energía como el principal problema del sector.
De acuerdo con Tito Sanjurjo, presidente de la entidad, en el país por fin se está aplicando una política nacional de reducción de pérdidas y creo que si mantenemos ese enfoque eso será muy positivo.
Pero, observó que siempre hay un elemento de dudas con respecto a qué va a pasar, por ello, tanto Sanjurjo como los demás directivos de la Asociación participantes en el almuerzo de los medios de comunicación del Grupo Corripio, valoraron positivamente las afirmaciones de los candidatos a la Presidencia de la República por el PLD, Danilo Medina y el PRD, Hipólito Mejía, externada en el almuerzo con la participación de ambos organizado por la Asociación de Industrias, en el sentido de que crearían las condiciones para la privatización de las empresas distribuidoras y de transmisión.
Sanjurjo dijo que esas empresas están quebradas y, por consiguiente, su valor de mercado sería muy bajo pero, indicó que el sector privado sí estaría en disposición de asumir la dirección de esas empresas, tomando en consideración los términos de referencia con los cuales el Estado las traspasaría al sector privado.
Propuso que una modalidad, podría ser que el Gobierno garantice un subsidio por varios años, desmontado en forma decreciente y con un ajuste de tarifas, acompañado de un compromiso de inversión por el adquiriente.
Sanjurjo, quien es además gerente general de EGE Haina, participó en la actividad acompañado de Otto González, vicepresidente de la Asociación y gerente general de la Generadora San Felipe; Marcos Cochón, tesorero y gerente general de la Compañía de Electricidad de Puerto Plata; Roberto Herera, director y gerente general de la Compañía de Electricidad de San Pedro de Macorís y Milton Morrison, vicepresidente ejecutivo.
Los empresarios estimaron que el subsidio que para el sector eléctrico contiene el presupuesto para el año 2012 por un monto de 280 millones de dólares no será suficiente, ya que entienden que apenas podría alcanzar para el subsidio de los primeros cuatro meses del año, si el petróleo no sigue subiendo.
Ni siquiera haciendo milagros los administradores de las distribuidoras podrían hacer que ese dinero alcance para el año entero, dijo Sanjurjo.
Aclararon que el subsidio al sector eléctrico, no va directamente a las empresas generadoras, sino que tiene varios componentes, uno de ellos es el pago de la energía que consumen las agencias gubernamentales no cortables, que en el año 2010 consumieron energía por un monto de 120 millones de dólares.
También forma parte del paquete el subsidio generalizado que se otorga a quienes consumen hasta 700 kilovatios.
Opinaron que una de las soluciones sería que la tarifa se deje flotar y se eliminen o focalicen los subsidios. Morrison planteó que los subsidios no incentivan el ahorro. Cochón adelantó que si el consumidor no recibe una señal de precios que lo oriente a tener un consumo más eficiente, seguirá desperdiciando la energía.
Abogaron por la existencia de un consumo para los pobres, pero que los beneficiarios, también consuman como pobres.
Indicaron que en otros países, el subsidio a los sectores de menores ingresos no supera el consumo de 75 kilovatios por mes.
Otro tema importante tratado en el almuerzo fue el relacionado con las inversiones necesarias para que en el país no se produzca un déficit de generación.
Advirtieron que si de aquí al 2015 no se agregan al sistema otros 300 megas, se podría producir ese déficit. La inversión necesaria es de entre 300 a 700 millones de dólares.
UN APUNTE
Inversión en generación
Los generadores indicaron que si de aquí al 2015 no se instalan en el país 300 megas adicionales, podría crearse un déficit en la generación de electricidad, para ello, es preciso crear condiciones para una inversión de entre 300 a 700 millones de dólares.
