Qué lindo que BanReservas haya decidido rendirle un merecido homenaje al merenguero Frank Cruz, introduciéndolo a la prestigiosa Colección Reserva Nacional.
El homenaje incluyó el lanzamiento de un disco con 20 temas más exitosos de su dilatada y exitosa carrera, principalmente como vocalista de la orquesta de Félix del Rosario.
El administrador general de la institución, Vicente Bengoa Albizu, fue el encargado de pronunciar el discurso oficial, diciendo que Cruz ha llevado alegría a raudales al pueblo dominicano y que es uno de esos cantantes genuinamente populares que despiertan, al mismo tiempo, admiración y entusiasmo. Admiración, por esa cadenciosa voz que es un agrado escuchar, por su entonación tan armónica y hermosa; entusiasmo, porque muchas veces no queremos dejar de escucharlo.
El disco, producido por Luis Ovalles, incluye temas como Sin merengue, La bailadora, La gotera de Juana, Déjalo quieto, El locrio y Caperucita, Mal pelao, Si no hay razón, Venganza, Señor bolero, Tú no me comprendes, La noche de anoche, entre otros.
Johnny Ventura dijo sobre el homenaje a Cruz que jamás se podrá escribir la historia de la música popular dominicana sin mencionarlo. Es muy especial. Es un artista de oro de 24 quilates, mientras que el maestro Rafael Solano expresó que es uno de los grandes artistas de la música popular y romántica del país.
Aunque ha cantado merengues, se ha destacado por sus boleros, por eso una vez lo llamaron El Señor Bolero. Ha dejado su estampa en el tiempo.
Perdedores
En unas elecciones se debe de tomar en cuenta para ganar un plan, una acción, una estrategia, conjuntamente con el marketing y tener la membresía a su favor. Hay que tener contacto de tú a tú con los miembros y además tener una campaña sólida montada en los diversos medios de comunicación. Hay triunfadores permanentes y perdedores. Los perdedores utilizan a menudo argumentos como me robaron las elecciones, no tiene capacidad para competir conmigo, invirtieron mucho dinero, compraron la membresía, los votos del ganador fueron comprados.
¿Y los votos del perdedor, cuánto costaron?
