No basta con sacar un producto al mercado. Se necesita darlo a conocer al público, explicando sus bondades, para que lo compren. Es allí donde entra a actuar Wladimir Lendof, uno de los primeros consultores de mercadeo con su firma Lendof y Asociados, la que proporciona servicios en comunicación, organización de eventos, relaciones públicas y todo lo que se refiere a la promoción de artículos, empresas y personas.
Y él ha logrado una presencia muy especial dentro de la gente idónea por sus buenas relaciones con los cronistas sociales, locutores, la Asociación de Cronistas de Arte y Espectáculos (ACROARTE) y por haber demostrado con creces que es una persona talentosa y trabajadora.
Sus primeros pasos los dio realizando labores de mercadeo para compañías de alto prestigio, como Barceló y Avena Quaker. Una vez que comprobó que tenía la capacidad de brindar a sus clientes lo que necesitaban para dar a conocer sus productos, decidió que lo mejor era formar su propia empresa para tomar las decisiones adecuadas y, por qué no decirlo, recibir la mayor parte de los beneficios que significaba eso.
En esta etapa vinieron clientes de la talla de Bacardí Dominicana, Esso Standard Oil, Antena Latina, Hard Rock Café, Colgate, Coca Cola, Johnson & Johnson, Mercedes Benz, Hotel Jaragua y Listín Diario, todos ellos de primera línea.
Como lo escribí, y lo repito, en la versión número 14 de mi serie de libros Grandes Dominicanos, el éxito de la firma de Lendof se ha basado en la planificación, en la perseverancia, en el trabajo en equipo, en la experiencia, en su empeño por proyectar una imagen limpia y de buen gusto, y en su creciente interés en conocer el producto y hacia donde lo quiere proyectar en el tiempo y en el espacio.
Lendof agradece a su padre lo que es hoy día, como lo dijo en ese mismo libro: aprendí de mi padre que uno debe soñar primero y luego marcar su norte, hacia dónde quiere ir. Eso ha sido parte de mi éxito, no pasar por la vida sólo por pasar, sino dejar una huella y ver que los jóvenes no necesitan venir de una familia de renombre, de un apellido sonoro o con dinero.
