Ese famoso dicho que dice que detrás de todo gran hombre hay una gran mujer les cae como anillo al dedo al productor y director de grandes musicales Amaury Sánchez y a su esposa, Yanira Ferry.
Sin ella, esto no sería posible, no estaría donde estoy, ella es quien me organiza, quien me equilibra, ha dicho Sánchez en diversas entrevistas sobre su compañera, la cual es una figura omnipresente en los alrededores de toda actividad musical que él realice.
Si bien la parte esencial de sus producciones como Homenaje a Frank Sinatray Dreamgirls, para nombrar sólo las dos últimas de su larga lista, recae sin duda en los hombros del talentoso maestro Sánchez, su mujer es la encargada de preocuparse de que todos los detalles salgan bien, como su marido lo visualizó.
Como sucede con todas las parejas, Sánchez ha reconocido públicamente que hemos atravesado de todo: crisis, pleitos, desacuerdos, pero es el amor que nos tenemos lo que nos ha llevado hasta aquí.
Y no todo el mundo puede decir eso.
Madre y esposa, doña Yanira maneja con sumo cuidado todo lo que tiene que ver con su famoso marido, por lo que los que concurren a presenciar sus obras no pueden dejar de notar que ella se desplaza de una parte a otra en el teatro para que todo salga bien. Un momento está en la boletería resolviendo algún problema con las entradas de un invitado, y otro se le ve en el vestíbulo dándole la bienvenida a amigos, periodistas o personas vinculadas al espectáculo.
El sólido apoyo de Yanira a Amaury permitió que la pareja creara la Academia de Formación Artística, donde se encargan de preparar profesionalmente a niños y jóvenes que muestren talento para alguna de las especialidades del arte, como el canto, la danza y el teatro, elementos básicos para sus musicales.
Por la falta de educación artística es por lo que a veces vemos actores brillantes en una obra que se pierden en otra, porque actúan por instinto, no por preparación y eso es lo que queremos proporcionar, dijo la esposa de Sánchez en una entrevista.
