Carlos T. Martínez
deferentetmartinez@hotmail.com
José Antonio Molina posee una batuta mágica
Los dominicanos debemos sentirnos orgullosos de poseer un director de orquesta como José Antonio Molina, dueño de una batuta mágica que combina a la perfección el sonido con el tiempo.
Molina es todo un caballero y tanto su trato distinguido como su vena artística tienen su explicación: es hijo de la eximia profesora de baile folclórico Josefina Miniño y del sin par director musical Papa Molina. El resultado de esa unión no podía dar una persona diferente a José Antonio, quien no sólo nos deleita con los conciertos que dirige en el Teatro Nacional, sino que a menudo es solicitado de otros países para que vaya a conducir prestigiosas orquestas sinfónicas.
Además, los padres del director orquestal se han caracterizado a través de sus décadas de unión que nunca han sido objeto de escándalos ni de hechos bochornosos que pudieran hacer sentirse mal a este joven artista que se distingue por su hirsuta cabellera canosa que mueve enérgicamente cuando está frente a la orquesta en un concierto ante una sala repleta de público ávido por escuchar las composiciones de los grandes maestros. Todo lo que se sabe del matrimonio Molina Miniño es regio, algo que, desafortunadamente, no se puede aplicar a todas las parejas importantes de este país.
Pero si bien José Antonio Molina dirige principalmente conciertos sinfónicos que disfruta a plenitud cuando tiene la batuta en la mano, también es un músico versátil que es solicitado con frecuencia por artistas internacionales para que se encargue de los arreglos de sus canciones populares.
Así ha logrado tener una estrecha amistad con productores de fama mundial como Emilio Estefan, quien ha usado su talento para grabaciones tanto de su esposa, la genial Gloria Estefan, como para las de otros artistas que forman parte de su catálogo.
Siempre sonriente y amable, no vayan a creer que José Antonio se pasa todo el tiempo encerrado en su casa escuchando música clásica. Es una persona normal a la que se le puede ver a veces en el play presenciando algún juego de pelota de nuestra liga invernal.
Por lo que podríamos decir, sin temor a equivocarnos, que no sólo de música vive José Antonio Molina. Tiene otros intereses también, como todos nosotros.
