El presidente de la Suprema Corte de Justicia (SCJ), doctor Mariano Germán Mejía Mejía, saludó las preocupaciones que tienen algunos sectores de la sociedad por la justicia porque eso contribuye a su fortalecimiento. “Saludamos que las personas se quejen de la justicia, porque eso significa que la sociedad en general se interesa en que sigamos trabajando en su fortalecimiento”, precisó Germán Mejía ante una pregunta de reporteros de El Nacional vía su Departamento de Prensa y Relaciones Públicas.
Dijo: “Si analizamos la historia nos encontraremos que es un proceso recurrente de la humanidad exigir que las instituciones públicas funcionen cada vez mejor, y es una responsabilidad de quienes tenemos a nuestro cargo la dirección de los poderes del Estado trabajar para que los servicios que ofrecemos sean cada vez de mayor calidad”.
El máximo representante del Poder Judicial se refirió en esos términos a las preocupaciones del pastor Ezequiel Molina, quien el pasado miércoles dijo que el poder del narcotráfico es tal en la República Dominicana, que ha dejado a la justicia “ciega, sorda, muda y minusválida”, al tiempo que criticó la falta de autoridad nacional para enfrentar los males sociales que afectan al país.
El presidente de la SCJ dijo que “la ciudadanía tenga confianza y esperanza en que estamos trabajando para que cada día tengamos una mejor justicia y una patria más equitativa y justa”. Consideró que las quejas son una manifestación que indica que las personas sienten que son escuchadas, pues de lo contrario no se externarán.
“Quiero que se tenga la seguridad de que son escuchadas y de que estamos trabajando con responsabilidad, con esperanza y con amor en la solución de las situaciones que no permiten que vayamos tan bien como quisiésemos, buscando siempre sumar y multiplicar, nunca restar ni dividir en este proceso de construcción de un mejor país”, dijo Germán Mejía.
Mientras que el pastor Molina dijo que se llora de impotencia cuando es de conocimiento popular que el negocio del tráfico y comercialización, y el consumo de los estupefacientes ha penetrado todos los estamentos sociales, como el Congreso, comercio, deportes y partidos políticos.
El pastor habló en esos términos en el Estadio Olímpico Félix Sánchez, en la Concentración Evangélica Nacional anual del Ministerio Batalla de la Fe. Criticó también la corrupción, la homosexualidad, el aborto, el feminicidio y el Concordato. Este último lo calificó de rancio y anacrónico, ya que no permite juzgar a los sacerdotes pederastas.

