La penetración anal es una de las múltiples opciones del universo de la sexualidad humana, una manera adicional de obtener placer. No todas las personas disfrutan de la estimulación anal, y debe ser respetado, las que sí se deleitan con esta opción descubren y agregan una dimensión extra al disfrute sexual. Para muchos el sexo anal promueve la intimidad de la pareja, la sexualidad, la alegría y por lo tanto la salud.
Es importante reconocer que el ano es una zona del cuerpo estereotipada, muchos tabúes impiden el disfrute del placer generado por las fibras sensitivas de esta parte del cuerpo. El ano tiene innumerables terminaciones sensitivas, y por ser el vecino más cercano de los genitales, durante el orgasmo el ano se contrae a un ritmo relacionado con el de los músculos pélvicos. La estimulación del área puede provocar excitación indirecta del clítoris. Para asegurar el disfrute del sexo anal la comunicación entre ambos integrantes de la pareja es indispensable, la penetración debe ser despacio y con paciencia. Lo importante es producir placer en tu pareja, no importa si la penetración es completa o sólo parcial. No debe preocupar cuántas veces lo intenten, lo que vale es cuánto lo disfruten. Lo ideal es comenzar con caricias en el área anal e iniciar la penetración con los dedos y de manera que la pareja pueda ir perdiendo el miedo y sintiéndose relajada. Sexo con información es sexo sin temor.
Para preservar la salud y evitar ser contagiado con VIH/SIDA, entre otras infecciones es imprescindible utilizar el preservativo. No es recomendable tener relaciones anales y luego vaginales empleando el mismo condón, porque de esta manera se contamina la vagina con gérmenes propios de la región anal que producen infecciones vaginales. Es bueno recordar que luego de una relación anal es necesario higienizar las manos y los genitales de ambos.
La penetración anal no es exclusiva de los homosexuales, es una de las rutas del placer tanto en parejas homosexuales como heterosexuales, la misma ha sido reseñada en los antiguos escritos de comportamiento sexual, no sólo en el Kama Sutra. Por referirnos a los temas de educación sexual en países donde los derechos sexuales no existen podríamos ser lapidada, como sucede con Sakineh Mohammadi Ashtiani, la mujer iraní, de 43 años, acusada de adulterio y condenada por los tribunales de su país a ser martirizada hasta la muerte bajo una lluvia de piedras.
Pero gracias a que se supone que vivimos en un estado laico, (por lo menos eso es lo que dice la Constitución), donde es de presumir que existe una separación entre el ejercicio político y el religioso y, en consecuencia, donde se debe esperar que los cuerpos de la mujer y el hombre no estén atravesados por los dogmas anticientíficos y fundamentalistas, nos podemos referir al placer de lo prohibido, al sexo anal
http://mujersapiens.blogspot.com/

