Adolescentes, seres sexuados
La maternidad no es un juego de niñas. La adolescencia es una etapa evolutiva que va configurando a la mujer adulta que será más adelante. Ser madre puede esperar. Enfrentar el embarazo a temprana edad desde una política de atención a la embarazada, sin incluir la prevención, ni la anticoncepción, contribuye al aumento de las cifras de niñas embarazadas, y a más temprana edad.
Quieren tapar el sol con un dedo, no admiten ni aceptan la sexualidad en la adolescencia. La educación sexual es obstaculizada por la jerarquía de la Iglesia y el temor al enfrentamiento. La poca información ofrecida sobre la sexualidad es basada en el miedo, les transmiten que la sexualidad es peligro: embarazo no deseado, “sida”. Este mensaje aumenta las dudas y temores de los jóvenes, pero no evita el coito. Para los adolescentes las fuentes de información en temas de sexualidad son las amistades y las páginas de Internet.
El sector salud reconoce que las adolescentes son seres sexuados, y muchos tienen vida sexual. Desde las consultas médicas podemos empezar a ofrecer una idea positiva de la sexualidad, como un elemento enriquecedor, una forma de comunicar, una fuente de placer, de emociones y sensaciones, que deben aprender a gestionar.
Se debe informar a los adolescentes con veracidad y garantizar la confidencialidad respecto a sus familiares. La edad no es un obstáculo para el uso de métodos anticonceptivos, pero su elección debe adaptarse a cada joven, y responder a sus demandas.
Por el carácter ocasional que suelen tener las relaciones sexuales en la adolescencia, el primer método de elección sería el preservativo. El precio de los preservativos es caro para la economía de los adolescentes lo que hace difícil poder comprarlo. Puede ser embarazoso para una adolescente visitar una clínica de “planificación familiar” para solicitar un preservativo.
La falta de educación sexual es tierra fértil para los prejuicios y falsas creencias y un obstáculo para no usar el preservativo; las adolescentes alegan que: “siente menos”, que ellos le dicen que: “no confías en mí”, que: “el verdadero amor es sin nada entre nosotros”…. Los adolescentes y adultos hombres no quieren usarlo y las adolescentes no tienen habilidades para negociar su uso. Además para no utilizarlo arguyen lo improvisado de la relación o por no interrumpir el acto, y el temor a que las abandone la pareja si no acepta hacerlo sin nada.
El preservativo es solo uno de los múltiples anticonceptivos que pueden usar los adolescentes. Oriéntate. La educación sexual y anticoncepción es una herramienta efectiva para evitar el embarazo a temprana edad.
POR: LILIAM FONDEuR
www.lilliamfondeur
Dra. Lilliam Fondeur

