WASHINGTON, (AFP). – El constructor estadounidense de automóviles General Motors (GM) reconoce «una duda sustancial» sobre su sobrevivencia y no descarta el ponerse bajo la protección de la ley de quiebras, según indicó en un comunicado transmitido este jueves a las autoridades de regulación.
«Nuestra firma de auditores independientes (…) afirmó que la recurrencia de nuestras pérdidas operacionales (…) y nuestra incapacidad de generar la suficiente liquidez para enfrentar nuestras obligaciones y sostener nuestras actividades levanta una duda sustancial sobre nuestra capacidad de sobrevivencia», indicó GM en su informe mensual transmitido a la SEC.
«Nuestro futuro depende de nuestra capacidad de ejecutar con éxito el plan de viabilidad» sometido al Congreso estadounidense a fin de obtener nuevas ayudas financieras del gobierno, agregó General Motors.
En caso de fracasar este plan, «no estaríamos en condiciones de continuar (nuestras actividades), y podríamos potencialmente estar obligados a solicitar la protección de la ley estadounidense de quiebras», agregó.
El Capítulo 11 de esta ley permite a una empresa en dificultades restructurarse al abrigo de sus acreedores.

