Santiago de Chile. EFE. El Gobierno de Chile aseguró ayer que se terminó la anarquía en este país, que un encapuchado pueda deshacer en las calles, tras los graves disturbios ocurridos el jueves en manifestaciones de estudiantes en la capital chilena y en otras ciudades.
Se terminó aquello de que un encapuchado cree que puede hacer y deshacer, puede enfrentar, escupir y lanzar piedras o bombas molotov a un carabinero; que puede apedrear un local comercial, poner barricadas en cualquier momento o en cualquier calle o buscar incendiar autos, declaró el ministro portavoz Andrés Chadwick en el Palacio de la Moneda (sede del Ejecutivo).
Se terminó, enfatizó Chadwick quién deslizó una critica a los tribunales ya que de los cerca de 200 detenidos en la capital chilena, horas después todos fueron liberados, salvo un joven que quedó privado de libertad.
Al respecto, sostuvo que el Gobierno busca que se aplique la ley. Carabineros cumple y hace su trabajo, logrando o evitando que las personas que hacen actos vandálicos puedan desarrollar sus acciones, pero cuando llegamos a los Tribunales de Justicia se otorgan las libertades».
No obstante, Chadwick aseveró que este Gobierno respeta absolutamente a los Tribunales de Justicia, pero también pide que se pueda aplicar la ley en su correcta interpretación, en su objetivo de garantizar el orden público y la paz social.
El ministro portavoz dijo que el Gobierno va a cumplir su responsabilidad de mantener el orden público. Que la ley se aplique, que no exista impunidad y que los tribunales tengan y dispongan de las herramientas legales, acotó.
El ministro Chadwick dijo que ahora comprenderán los que nos criticaban, por qué presentamos el domingo pasado un proyecto de ley que endurece sanciones en el caso de desórdenes públicos.
