El éxodo de cubanos ha sido la gota que derramó la copa para que Costa Rica, la nación más desarrollada y capital de Centroamérica, cesara como miembro del Sistema de Integración Centroamericana (SICA).
El presidente Luis Guillermo Solís alegó que su país tomó la decisión porque el ente, creado con el fin de la unificación regional con base en la paz, la libertad y el desarrollo, no es capaz de proporcionar una respuesta a la crisis generada por la llegada masiva de cubanos a su frontera.
El bloque está integrado, además de Costa Rica, por Belice, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá y República Dominicana. Después de participar en la Cumbre de El Salvador, Solís se refirió a la crisis migratoria.
Dijo que tres países impedían una solución viable, realista y clara, que puede asumirse para resolver el problema que afecta a una de las partes. Su interés de buscar una salida en bloque no prosperó. Y por eso se fue, dejando la entidad con un futuro incierto.

