Madrid. EFE. La Nueva gramática es una auténtica mina de oro, si uno quiere buscar ejemplos de la diversidad del español. En sus páginas conviven diminutivos como ahoritica y tiernitico, aumentativos como ladronzazo, plurales del tipo de papases y mamases, femeninos como «ídola y adjetivos como reloco».
Cada capítulo de la Nueva gramática de la lengua española, cuyos dos primeros volúmenes (Morfología y Sintaxis) se presentan mañana en Madrid en un acto presidido por los Reyes de España, refleja el español actual del conjunto de países hispanohablantes, pero también sus variantes geográficas y sociales.
Si uno se adentra en las locuciones adverbiales, tropieza con que la expresión en las chimbambas, más empleada en España que en América, pasa a ser en las sínsoras en el área antillana; y ve que en Cuba leen de carretilla y no de carrerilla, mientras que en el habla popular del área andina, Colombia y buena parte de Centroamérica lo hacen a la fija».
Quien mata sin escrúpulos mata sin ascos en muchos países americanos, y quien camina con los pies desnudos va a pie pelado o a pata pelada en Chile, Centroamérica y zonas caribeñas.
Salí poco menos que a la disparada, se dice en el área rioplatense con el sentido de al momento o de precipitadamente, en tanto que al cohete significa en vano en El Salvador y en países próximos.
Cuando uno es poco propenso a pagar y va de gorra, en El Salvador, Honduras y Guatemala va de fai»; en este último país iría también de grolis y en Puerto Rico, de cachete».
Me lo sé de paporreta, dice Bryce Echenique en Magdalena peruana y otros cuentos, lo que en otros países se sabrían de memoria. Y poner en berlina es poner en ridículo en el español culto de Ecuador.
Emplear locuciones latinas da categoría a quien las usa, pero hay que tener cuidado con ellas, porque lo correcto es decir motu proprio y no de motu propio, y también grosso modo y no a grosso modo».
Tampoco conviene confundir la locución adverbial ex abrupto» (repentinamente) con la salida de tono que supone un exabrupto».
Al parecer, el sufijo diminutivo «-ico va perdiendo fuerza, pero en algunos países andinos y en parte de Centroamérica y Caribe se ha desarrollado la variante «-itico/-itica- ahoritica, cerquitica, pueblitico y tiernitico».
Y ¿qué decir del sufijo -ingo/-inga? Resulta que tiene gran vitalidad en regiones andinas, tanto con adjetivos (quietingo, friingo») como con sustantivos (casinga, mesinga») y adverbios (ahoringa, cerquinga»), se afirma en la Nueva gramática, publicada por Espasa en España e Hispanoamérica.
En el capítulo dedicado al género se recuerda que no es correcto decir este hacha, todo el hambre o poco agua, sino esta hacha, toda el hambre y poca agua, y se insiste en que los sustantivos masculinos de persona designan todos los individuos de la clase o el grupo que se mencione, sean varones o mujeres».
Por lo tanto, es innecesaria esa costumbre tan extendida entre los políticos de decir los ciudadanos y las ciudadanas, los argentinos y las argentinas, los peruanos y las peruanas, los alumnos y las alumnas»…, etc.
El sustantivo fiscal es común en cuanto al género (el fiscal/la fiscal), pero se registra también la fiscala en Paraguay y en algunos otros países hispanoamericanos. Y no es correcto decir miembra, por mucho que algún político se empeñe.
Jueza está extendido en Chile, en parte del área rioplatense, Caribe continental y Centroamérica, y se prefiere la juez en España, México o Perú.
Hubo un tiempo en que se usó cónsula como mujer del cónsul, pero hoy se dice el cónsul, la cónsul, aunque en varios países americanos emplean consulesa».
A las mujeres poetas no les suele gustar que les llamen poetisa, y rechazan esta variante quizá porque lleva a veces asociada la connotación de ‘poeta menor'».
En las áreas chilena y rioplatense dicen sos ‘un flor’ de tipo» porque utilizan flor como común en cuanto al género. Y en la lengua juvenil de estas mismas zonas se extiende el femenino «ídola».
