DAJABON. Los haitianos acudieron masivamente al mercado binacional que se realiza en los alrededores del río Masacre, que inició esta mañana ordenadamente luego de que el portón que divide la frontera entre República Dominicana y Haití fuera abierto para el paso libre a las ocho.
Las tradicionales mercancías nuevas y usadas de los haitianos, tenis, zapatos, carteras y enseres del hogar, eran exhibidos como en cada entrega de esta actividad comercial.
Los residentes de esta zona no hablan mucho de lo sucedido con el terremoto del día 12 que devastó Puerto Príncipe.
Aunque en su rostro se refleja el dolor y la constante lucha de la sobre vivencia alimentaría.
Los extranjeros demandan aquí productos como las pastas, harina, plátanos, guineo, arenque y detergentes, principalmente.
Los soldados del Cuerpo de Seguridad Fronteriza (Cesfront) y de la Misión para la Estabilización de Haití (Minustah), en cambio vigilaban el área próxima al mercado en ambos lados de los dos países.
Este mercado es la vida de los pobladores de la zona entre ambas naciones, pero el mismo depende en ocasiones de la estabilidad social y económica en la isla.
Para evitar que los haitianos estén ilegalmente en República Dominicana han sido reforzados los retenes militares ubicados en las diferentes carreteras de acceso a Dajabón y otros pueblos fronterizos.
De acuerdo a las autoridades militares de la zona, alrededor de 260 haitianos han sido devueltos a su nación por intentar cruzar la frontera en los últimos días cuando ingresaron en forma ilegal al país.

