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Gran pesar sepelio de Víctor Méndez

Gran pesar sepelio de Víctor Méndez

MICHES,   El Seibo.-Entre sollozos, cánticos religiosos  y múltiples expresiones de dolor  de familiares, amigos, vecinos  y compañeros de trabajo sepultaron este domingo los restos del periodista y columnista de El Nacional Víctor   Méndez, en el cementerio  municipal de esta ciudad.

También abundaron los testimonios sobre el amor a la familia, la dedicación al trabajo y la calidad profesional del comunicador que inició su carrera periodística en el 1977.

 Méndez, de 55 años de edad, murió electrocutado la noche del viernes, cuando reparaba un inversor, en su residencia del sector La Orquídea II, en Santo Domingo Este.

 Fue sepultado ayer,  a las 2:00 de la tarde, luego de un culto religioso a cargo del pastor de la iglesia Alka de Cristo, Andrés King.

El panegírico fue leído por el periodista Rafael Peralta Romero, amigo, compueblano y compañero de labores de Méndez.

Peralta Romero exaltó sus excelentes condiciones profesionales y la defensa, a través de sus escritos, de los derechos de los ciudadanos de su pueblo y del resto del país, en una época en la que primó la intolerancia y la represión de las ideas.

  “El nació para ser periodista. Conocía a fondo la técnica de la profesión y el idioma español, dos herramientas fundamentales en el desempeño de esa profesión”, manifestó.

Lo definió como “un periodista íntegro, dedicado a su trabajo”

En los últimos años, dijo, se acercó a Dios, lo que le permitió perdonar a quienes les agredieron y pedir perdón a los que se sintieron agredidos con sus escritos.

Además de Peralta Romero despidieron los restos de Méndez sus compañeros de El Nacional José Miguel Montero, Pedro Castro, Guillermo Burgos, Filomena Altagracia Taveras y Arturo Ozuna.

Estaba casado con Gissel Váldez, con quien procreó a Daniel, de cuatro años y Gabriel, de cuatro meses. En matrimonios anteriores procreó a Franklin, Víctor Manuel, Yocasta, Arismendy, Katty y Víctor Alfonso.

 Nació en Río San Juan, el 24 de diciembre del 1955.

 Era el primero de los tres hijos del matrimonio de Eladio Méndez y Josefa del Rosario, quienes también procrearon a Nina  y Milady.

Su madre, doña Josefa, aseguró entre sollozos que guardará hermosos recuerdos de Víctor, de quien siempre recibió un trato cariñoso, respetuoso y responsable.

“Fue un hijo desprendido con su familia y siempre dispuesto a servirle”, afirma.

“Estoy triste, pero contenta y agradecida de Dios”, expresó, mientras contaba las anécdotas que evidenciaban el espíritu alegre de su vástago.

Doña Josefa considera que las actitudes y las conversaciones que tuvo Méndez en los últimos días era de una persona que se estaba despidiendo de sus seres queridos.

Recuerda que recientemente pidió a una de sus sobrinas que le cuidara a su madre.

Pero además, la noche del accidente pidió con insistencia a la madre de su esposa, que se encontraba de visita en su casa, que no se marchara, que no los dejara solos.

Horas después  la señora  fue el principal soporte emocional de su hija Gissel.

Como presintiendo su muerto, el 16 de junio del 2008 escribió su columna semanal “Unas de cal…” en la cual se despide de sus lectores. En diciembre del 2009 escribió los datos relativos a su vida profesional y laboral.

En El Nacional Méndez se desempeñó, además, como editor de la sección de espectáculos Que Pasa, corrector de estilo y reportero.

Antes, laboró  para los periódicos La Noticia, Ya, El Sol y El Nuevo Diario.

Andrés King, su pastor desde que era un niño, resaltó su condición de profesional autodidacta y su facilidad para aprender. “Víctor era un hombre muy inteligente e inquieto que no se detenía ni siquiera ante el peligro. Siempre lograba lo que quería”, dice.

Sus amigos cuentan que con facilidad aprendió las profesiones de fotógrafo, periodista y técnico en electrónica.

El Nacional

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