SANTIAGO. Al aproximarse la tarde de ayer la hora cero para el cierre de la fecha decidida por la Junta Central Electoral para el cambio de la denominada “cédula amarilla”, en la sede principal de esa institución aquí fue necesario habilitar áreas y equipos adicionales, logrando así satisfacer los requerimientos de los interesados que asistieron al lugar.
En las zonas de parqueo para vehículos se habilitaron gigantescas carpas desde donde se realizaron los procesos finales para la obtención del documento, ante la dificultad de albergar en las oficinas habituales a los centenares de ciudadanos que, desde las primeras horas, hacían filas para obtener la nueva cédula de identidad y electoral.
A las 12:00 de la medianoche de ayer venció el plazo otorgado por la JCE a la ciudadanía para que renovara el documento, debido a que ese organismo electoral resolutó extender el plazo que originalmente concluiría seis horas antes.
A partir de entonces no tendrá ningún tipo de valor legal la vieja cédula que perimió hace varios años, la cual desde ahora no tendrá ningún tipo de legitimidad.
Haime Thomas Frías Carela, presidente de la Junta Electoral de este municipio, dijo en el parqueo principal de ese organismo se instalaron varias impresoras de la nueva cédula, con lo que se logró la entrega de más de 2 mil documentos ayer.
“Con esa decisión logramos que cientos de ciudadanos adquirieran sus cédulas dentro del plazo previsto, pero lamentamos que esperaran el último momento para hacerlo”, precisó.

