La Mesa para las Migraciones y Refugiados para la República Dominicana, sugirió al gobierno establecer una ruta humanitaria en la frontera ante la inminencia de una avalancha de haitianos por la crisis política y económica que atraviesa la vecina nación, quienes no tienen posibilidad de salir en avión y huir hacia otros países, ni tirarse al mar para arriesgar su vida, tratando de llegar a islas cercanas.
El pedimento de la Mesa de las Migraciones no es fortuito, pues es parte de un entramado articulado por las Naciones Unidas, a través de la ACNUR, un organismo adscrito a esa entidad mundial, que ha diseñado un Plan de Contingencia para flujos masivos de Inmigrantes para la República Dominicana, elaborado por el Instituto Nacional de Migración.
El programa de ese Plan reposa en el ministerio de Interior y Policía, con toda la documentación para uso oficial, conforme con el membrete de cada hoja del conjunto de páginas que contiene el proyecto, el cual se apoya en el artículo 30 párrafo II de la ley no.107-13 sobre los derechos de las personas en sus relaciones con la Administración y Procedimientos Administrativos del 2013.
El proyecto en curso, de cuyos propósitos y fines el gobierno se ha desvinculado mediante declaraciones públicas de su ministro de Relaciones Exteriores, es una franca violación de los artículos 3 numeral 1,4 y 5 de la Ley precedente citada y del artículo 12 numeral 14 de la ley no.247-2012, Orgánica de Administración Publica y la Ley 285-04 de la dirección general de Migración.
El llamado Plan de Contingencia también viola groseramente la Constitución de la República en sus artículos 112, 193, 236 y 237, todo un andamiaje jurídico que protege la soberanía nacional ante las urdimbres macabras, incubada por los Estados Unidos. Francia y Canadá, en su afán de unificar la isla, lo que implica la pérdida de la independencia y la desaparición del Estado dominicano, dado que el de Haití colapsó hace décadas y allí lo que existe es el imperio del caos y la anarquía.
Contrario a crear una ruta humanitaria, que es un término eufemístico para disfrazar su Plan de Contingencia, el gobierno debe sellar la frontera con los militares de las diversas instituciones castrenses e impedir que se instalen campamentos de refugiados de hasta 90 mil personas, cómo está concebido en cita Plan, cuando aquí provincia que no tiene esa cantidad de habitantes.
Y el proyecto contempla la instalación de 5 campos de refugiados, un crimen para nuestro país, inmerso en una devastadora crisis de salud y una economía seriamente lastimada.
Por: Hugo A. Ysalguez.
Dr.hugoysalguez@hotmail.com

