Hasta loco se vuelve



Cuando la nieta le reclamaba a Eduardo Punset que se diera rápido, el abuelo le contestaba que no había prisa, ya que le había costado millones de años llegar hasta aquí. Eduardo Punset murió, pero nos ha dejado un legado, al dedicarle una gran parte de su vida a entrevistar para la televisión española y luego plasmar en libros a las personalidades más altas del pensamiento del siglo pasado y del presente.

Punset estaba dentro de la generación de la Guerra Fría que creía en cambiar el mundo con la Revolución de moda y sus primeros escritos, bien teóricos, encerraban esa temática, pero un día se dio cuenta que lo que escribía no le interesaba a la gente de pies y que los que vivían bien estaban sobreinformados.

Dejó de escribir unos 25 años y luego arrancó de nuevo con las entrevistas a los estudiosos del origen del hombre hasta del Universo para terminar escribiendo sobre el amor y la felicidad, dos de las inquietudes que no abandonan el pensamiento. Dentro de sus s incontables subrayados, se encuentra aquello de que cuando pensamos en el futuro, estamos simulando; cuando pensamos en el pasado, revisamos la historia, y al analizar el presente, creamos la percepción .

La humanidad cuenta con un laboratorio para estudiar las diferencias que generan las percepciones con el caso del Brexit en el Reino Unido, donde el hermano del nuevo Primer Ministro Boris Johnson, Jon Johson, bajo la proclama de que su alma ante la discusión sobre el Brexit se debatía entre el sentimiento familiar y el interés nacional.

Le reenvié un twitter por WhatsApp a Juliton Hazim con la expresión y el subrayado de que nuestros políticos debieran llegar a ése nivel de pensamiento, y nos contestó “Tú estás loco”.

Otra que renunció al gabinete en el Reino Unido fue Amber Rudd, agotada porque, según se excusó: “”No he visto suficiente trabajo para tratar de conseguir un acuerdo del Brexit.

Las encuestas no se hacen para poner a la gente a pensar, sino para saber qué piensa la gente, cuál es la percepción generalizada del asunto en cuestión. Las percepciones entonces, tras las encuestas, se dividen en porcentajes que expresan las diferencias, las formas distintas de ver las cosas del ser humano.

Ante las primarias hay divisiones en los partidos y en el seno de las familias, ya que padre e hijos, esposas y maridos ven el mundo de forma diferente. Cuando alguien expresa una posición diferente, se ve como aquel que se ha metido en su vehículo en vía contrario: “Este tipo está loco”, dice el que se cree en la dirección correcta

Pero se ha llegado a la conclusión, de que cuando dos personas ven la realidad de la misma manera, uno de los dos está equivocado