Héctor Brea Tió
Recientemente, con el título de «Mao y Santiago unidos de corazón», se celebró en el Gran Teatro del Cibao un homenaje muy merecido al eximio poeta maeño y nacional antes citado, rescatándolo del olvido en que se había encontrado inmerso por más de medio siglo este bardo fecundo y trascendente, el principal del Noroeste del país y con pocos equiparables a nivel nacional.
El fino e incuestionable dominio de Juan de Jesùs Reyes, de la técnica poética, lo han consagrado a la posteridad como el personaje culturalmaeño más conspicuo de todos los tiempos.
Nacido el 6 de mayo de 1872 en la Villa de la Santa Cruz de Mao, en el seno de una familia honorable constituida por sus padres, Estanislao Reyes García (diputado al Congreso Nacional en el gobierno de Ulises Heureaux) y doña Altagracia Aranda.
De modo que para conmemorar dignamente su 142 aniversario, dicho reconocimiento fue ideado por el doctor Ramón A. Mateo Reyes (Monchy) y respaldado por el Comité de Historia de Mao y el doctor Rafael Estévez Reyes, nieto del poeta.
El mismo contó con la colaboración de instituciones y personalidades sin fines lucrativos. Es una pena que esta ilustre figura del parnaso dominicano continuara en una especie de ostracismo cuasi vergonzoso.
Lo primero que percibía el visitante alingresar al lobby del teatro eran sendos afiches, uno de la poetisa uruguaya Juana de Ibarborou con quien mantuvo una relación epistolar amistosa y otro con fotos de personajes y amigos de la estirpe de Rubén Darío y de los dominicanos contemporáneos suyos: Domingo Moreno Jimenes, Ramón Emilio Jiménez, Amado Franco Bidó, Ercilia Pepín y el más joven de todos, el ensayista y poeta Manuel Mora Serrano, conocedor y difusor de su vasta obra y articulista periodístico, para gloria del país, vive y seguirá produciendo mientras viva, buena literatura.
El espectáculo contó con la participación de coros de las filiales en Mao,de la UASD y UTESA, colegios locales, Ballet Folclórico de Santiago, la Orquesta José Reyes dirigida magistralmente por el maestro Porfirio Méndez, acompañado de prominentes músicos maeños y santiagueros como los saxofonistas Fanny Saxo y Chiqui Simé, quienes hicieron un dueto; Juan Colón y el pianista Miguel Andrés Tejada, Patricio Bonilla (hijo), los arreglistas Willy Cruz, Rafelito Mirabal y Miguel Andrés.
Además Robert Espinal, director del Archivo Histórico de Santiago, Scarlet Rojas, Ingrid Cabral, el decano de la locución nacional Ramón de Luna, quien leyó los poemas: «A la Villa del Mao», «Flores de Cacto», y la Moza del Pinar » (Serranilla). Se presentaron videos en pantalla gigante con escenas de la vida del poeta, su familia, libros dedicados a él como » Mao y su Gente «, de nuestra autoría.
Dignos de citar fueron los cantantes que participaron en escena: Maridalia Hernández, Adalgisa Pantaleón, Rubén Mirabal, Luis Segura, Vilma Olivense, la flautista Silvana Paola, el director técnico y artístico Álvaro Cabral, la agrupación musical «Ciudad de los Milagros», la cual interpretó canciones del doctor Mateo Reyes, entre otros.
Al final los miembros del Comité de Historia de Mao entregamos de manos de la presidenta Lavinia del Villar, una placa a Monchy, reconociendo su gesto encomiable de hacer realidad ese proyecto de justicia a la memoria del poeta y por sus composiciones musicales.
Debo confesar que me cupo la honra, al ser declarado mi nacimiento, que Juan de Jesús fuera testigo firmante de ese acontecimiento, por lo que, como otros maeños, nos sentimos orgullosos.

