Dice el refrán popular: “Lo que está a la vista no necesita espejuelos”, convertida hoy en frase lapidaria que retumba en las memorias inmortales de nuestro Panteón Nacional por el grave problema que enfrentamos como nación ante la desbordante inmigración haitiana convertidas en hordas invasoras. Este grave desafío confirmado por una voz muy calificada sobre el tema el exjefe de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (Minustah), Edmond Mulet, quien en recientes declaraciones afirmó que preveía que la actual crisis humanitaria que sufre Haití puede desencadenar hordas de haitianos hacia República Dominicana en busca de comida y refugio.
El señor Edmond Mulet quien dirigió en dos ocasiones la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (Minustah) en 2006-2007 y 2010-2011, diplomático, periodista, abogado, secretario general adjunto para operaciones de paz de las Naciones Unidas y luego jefe de gabinete de la Secretaría General de ese organismo, político Guatemalteco que conoce más que nadie desde su interior el drama humano, político y económico de este desafortunado pueblo abandonado al parecer a su suerte por la comunidad internacional y la misma providencia.
Manifestó en el Desayuno de Listín Diario que nuestro país corría el riesgo de sufrir las consecuencias ya que los haitianos se están muriendo de hambre y buscarán donde comer y protegerse donde ninguna acción militar será suficiente para detener a 80,000 o más haitianos que quieran cruzar la frontera convertidas en hordas y que íbamos a hacer, dispararles? Recordamos el incidente fronterizo donde se vieron involucrados unos prestigiosos médicos dominicanos quienes corrieron un serio peligro al ser interceptados y despojados de sus motores por parte de turbas haitianas indocumentadas como chivos sin ley donde los militares no intervinieron, y no hubo mayores consecuencias ya que los doctores tuvieron que hacerse pasar por norteamericanos.
El ex jefe de la Minustah dijo que esperaba que el gobierno dominicano y su cancillería estén movilizando a la comunidad internacional, llamando la atención y pidiendo ayuda para adoptar iniciativas oficiales. Nos preguntamos si estas urgentes recomendaciones se están llevando a cabo con la intensidad requerida, mucho más siendo nuestro país actualmente miembro del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Debemos estar muy alertas ante la seria amenaza que gravita sobre nuestra nación para que no lloremos como mujeres lo que no supimos defender como hombres, porque nos atrevemos a asegurar que ya tenemos cerca de cuatro millones de haitianos aquí llenando nuestros hospitales de recién nacidos, nuestros campos, barrios y ciudades.

