Lo dijo, pero se quedó corto. La clase política ha malversado según Hotoniel Bonilla, director del Departamento de Persecución de la Corrupción Administrativa- 104 mil millones en 10 años. Son los casos denunciados y registrados impunes, una minoría entre todos. Hotoniel culpa a la influencia del sistema político sobre el sistema judicial, sin especificar responsabilidades.
Omite la evasión de impuestos con complicidad de autoridades, los contratos grado a grado sobrevaluados, las comisiones en compras del Estado y las ventas subvaluadas de sus inmuebles. No habla de estafas como la de Sun Land, sobornos por contratos mineros, las sumas envueltas en tráfico de influencia, los fraudes bancarios y la narco-corrupción militar y policial.
Se le olvidó agregarle todo esto, como también obvió meterle el pico al robo institucionalizado a través de escandalosos privilegios (sueldos exorbitantes, pensiones graciosas, viáticos y gastos de representación, barrilitos, ongs, fundaciones y exoneraciones) concedidos a nivel de ministerios, alcaldías, Congreso, Despacho de la Primera Dama y de los corruptos sin cartera.
No hay sanción sobre los políticos ladrones confirmados ni hubo prevención ni persecución de lo demás; menos admisión de que su Departamento debería ser clausurado porque para nada sirve, salvo para hacer esta denuncia incompleta y evasiva.
Incompleta, porque la malversación cuantificada está muy por debajo de su monto real; y porque en lugar de referirse al control de la partidocracia corrompida, de la lumpen-burguesía y de las corporaciones privadas sobre el Ministerio Público y los tribunales, se refiere a la influencia del sistema político en forma etérea e inaprensible.
Evasiva porque no sindica a las cúpulas corrompidas del PRD, PLD y aliados, al presidente que designa los fiscales y a las membresías del Consejo de la Magistratura y del Senado que seleccionan los jueces.
De todas maneras, la admisión – desde esa impotencia de Hotoniel- de la impunidad reinante, ayuda a profundizar en el tema. Se puede establecer el contraste con una información paralela, dando cuenta que tres gobiernos y 5 ministros no han sido suficientes para remodelar la Maternidad de Los Mina, revelan la inhumanidad suprema de los que gobiernan y la calaña de los presidentes que nos gastamos.

