Redacción Estados Unidos, (EFE). La franquicia de Orlando Magic acaparó el centro de atención el primer día de entrenamientos de la NBA después de que oficialmente permitieron al pívot Dwight Howard que hable con los equipos que deseen conocer sus intenciones para ser traspasado.
Pero Howard, de 26 años, que se incorporó al primer día de entrenamiento, se limitó a decir que su objetivo era trabajar en Orlando que era donde se encontraba.
«No hay nada más de que hablar en estos momentos», destacó Howard, que el jueves cumplió 26 años. «Tampoco es cierto que mi padre sea mi agente».
La polémica había surgido después de que Howard presuntamente se reuniese la noche del jueves en Miami con el dueño de los Nets de Nueva Jersey y el gerente general del equipo para hablar del interés que tiene para moverse de equipo.
La acción podría haber violado las reglas establecidas por la NBA en cuanto a que el equipo al que pertenece el jugador tiene que darle permiso para que pueda hablar con otras franquicias.
Los directivos del Magic han dicho que no van a presentar ninguna denuncia contra los Nets ni contra otros equipos como los Rockets de Houston y los Mavericks de Dallas que también hablaron con el jugador sin autorización.
Sin embargo, varios agentes libre admitieron que los contactos con un jugador tienen que darse antes de hacerle ningún tipo de oferta ya que se debe conocer cuales son sus intenciones.
De cualquier manera, los directivos del Magic son conscientes que Howard no va a seguir con ellos y sólo falta saber cuando se dará su salida y a que equipo querrá al final irse.
Mientras, el equipo de Orlando también informó que habían dado de baja en su plantilla al base Gilbert Arenas al acogerse a la nueva figura de la amnistía que establece el convenio colectivo.

