En la entrega anterior, el autor cita el Programa Mínimo de Liberación Nacional que trajeron los patriotas del 14 de Junio
La depuración de los títulos de propiedad, a nombre del dictador Rafael Leonidas Trujillo Molina y sus testaferros, es una tarea que nunca se ha cumplido. Tampoco la Reforma Agraria, que ha sumido a los beneficiarios en la incertidumbre, por la falta de créditos oportunos y de asistencia técnica, pues la tierra ha sido repartida mayormente por razones políticas.
La reforma integral de la enseñanza se mantiene como un sueño, pues según las estadísticas nacionales e internacionales, hay una extraordinaria carencia de calidad, principalmente porque nunca se ha cumplido con darle prioridad a la educación, a pesar de todas las prédicas que durante todos los períodos de gobierno hemos escuchado en sentido contrario.
En lugar de realizarse una verdadera reforma tributaria para eliminar los impuestos impopulares, ha sucedido lo contrario, pues se han creado impuestos en mayor medida de la que el pueblo puede soportar.
Hay que aceptar que existe libertad de prensa, que los ciudadanos tienen ahora mayores derechos y el país ha logrado fortalecer una buena imagen al ampliar sus relaciones internacionales. Pero, en cuanto a los puntos anteriormente señalados, no se han cumplido en modo alguno.

