Algunos estudiosos de la Ciencia Política, establecen como un acto de corrupción la falta de idoneidad en los funcionarios públicos y otros se aferran a la creencia de que aspirar a un cargo público sin idoneidad política, entiéndase, sin capacidad, es una manifestación de irresponsabilidad y una debilidad del sistema político que permite que analfabetos políticos conduzcan el Estado y pongan en riesgo las vidas de sus ciudadanos.
República Dominicana no escapa a esa realidad. De hecho, entre todos los aspirantes a la presidencia de la República, sólo dos resaltan indiscutiblemente con condiciones de estadistas y reconocidos como hombres públicos que ejercen la política profesionalmente: Leonel Fernández y Guido Gómez Mazara. Ambos son brillantes expositores, verdaderos estudiosos de las sociedades modernas y pueden abordar los temas más abstrusos de una manera brillante.
En su ensayo La política como vocación, Max Weber pone como condición indispensable a los líderes o a quienes se dediquen a ejercer la política como profesión: carisma y un convencimiento ético de que se irá a dirigir el Estado con conocimiento de causa. La intelectualidad espera un gran debate entre los doctores Leonel Fernández y Guido Gómez Mazara, ambos muy amigos, pero con concepciones muy distintas de lo que exigen las sociedades modernas y cada cual, con un enfoque muy particular en temas esenciales como: seguridad ciudadana, desafíos económicos a la luz de la agresiva política de los Estados Unidos, corrupción administrativa, la educación o más bien, la falta de educación, deforestación, inmigración haitiana, servicios públicos, sector eléctrico y muchos temas que ellos dos tienen el mejor intelectual para debatir.
Leonel será el candidato presidencial por la Fuerza del Pueblo y Gómez Mazara, pacientemente observa las encuestas que no reflejan el sentir de las bases del PRM, donde es valorado como el dirigente más cercano a los compañeros del partido de Peña Gómez.
Ramón Rodríguez
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