La Iglesia Católica cuestionó ayer la pérdida de valores, el desenfreno y la codicia que afirmó han provocado el derrumbe de la economía mundial.
Los religiosos, en su carta pastoral con motivo de celebrarse el próximo miércoles el Día de la Virgen de la Altagracia, atribuyeron el incremento de algunos males a lo que llamaron auge de las obras de la carne, como son el narcotráfico, la corrupción, el sexo desenfrenado, la evasión fiscal y el tráfico de personas.
Para enfrentar esos males la Iglesia pidió a los cristianos una evangelización más audaz y capaz de poner en alto los valores culturales dominicanos.
Consideró que en República Dominicana hay todavía muchos ambientes que necesitan ser evangelizados, entre los que citó a funcionarios gubernamentales, fuerzas del orden público y Poder Judicial, las poblaciones urbana y rural, la familias dominicanas y los inmigrantes.
Atacaron también el aborto, la infidelidad matrimonial, la violencia intrafamiliar, las relaciones prematrimoniales, el alcohol, la pornografía, el crimen, el abuso infantil y la indiferencia.
La carta pastoral, denominada Pablo, modelo de discípulo misionero, está firmada por el cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez, los obispos eméritos monseñor Roque Adames Rodríguez, Juan Antonio flores Santana, Fabio Mamerto Rivas y Jerónimo Tomás Abreu Herrera.
Igualmente, los monseñores Ramón Benito de la Rosa y Carpio, arzobispo de Santiago; Francisco José Arnaiz, José Dolores Grullón Estrella, obispo de San Juan de la Maguana; Antonio Camilo González, obispo de La Vega.
También los obispos auxiliares de Santo Domingo, Amancio Escapa y Pablo Cedano, y Gregorio Nicanor Peña Rodríguez, obispo de La Altagracia; Francisco Ozoria Acosta, de San Pedro de Macorís; Freddy Antonio Bretón, de Baní; Rafael Leónidas Núñez, de Barahona; Diómedes Espinal, de Mao-Montecristi; Julio César Corniel Amaro, de Puerto Plata, y Valentín Reynoso Hidalgo, obispo auxiliar de Santiago.
Los obispos criticaron también la proliferación de grupos y sectas que pululan por nuestros ambientes, de las que dijeron que se presentan en los medios de comunicación para crear un estado de confusión religiosa, al prometer una salvación fácil que crea falsas expectativas.
Dijeron que hay personas poco formadas que se dejan arrastrar y se apartan de la Iglesia y de los sacramentos, por eso se hace necesaria una formación más intensa para los discípulos misioneros.

