Las comisiones de veedurías fueron una saludable iniciativa que, sin embargo, no cumplieron su cometido en el sector público. Los integrantes de algunas que reclamaron transparencia en los procedimientos fueron denunciados como opositores, aparte de que tampoco se les hizo ningún caso a sus cuestionamientos.
Por la ola de escándalos de corrupción o por las razones que sean, el ministro de la Presidencia, Gustavo Montalvo, ha anunciado el relanzamiento de las comisiones. Pero, con la desconfianza y el descrédito que priman en amplios sectores, tal parece que el ensayo no surtirá ningún efecto.
Las que existen son solo en el papel, porque en la práctica hace tiempo que dejaron de sentirse. Carecen hasta de efectos mediáticos. Con ese panorama, mejor sería, en consecuencia, que Montalvo explore otra fórmula más eficaz que las comisiones de veedurías para garantizar transparencia en los concursos y operaciones de los entes públicos.

