Con el reciente incidente ocurrido en la localidad La Palmita en la zona fronteriza en el cual fueron victimas el Dr. Pedro Ureña distinguido cardiólogo dominicano y un grupo de destacados profesionales amigos los cuales fueron acosados, secuestrados y despojados de sus motores, celulares y pertenencias por una turba agresiva de haitianos ilegales armados con cuchillos, hachas, punzones y machetes, es un hecho que todos como nación debemos calificar de inaceptable.
En declaración ante el hecho el ministro de Defensa, Rubén Darío Paulino Sem, admitió que desde el pasado viernes ocurría crisis en la frontera dominico-haitiana a raíz de un operativo que realizara el Ejército donde fueron retenidas dos motocicletas sin documentación a nacionales haitianos lo que provocó que en actitud de presionar para que las autoridades dominicanas les devolvieran las motocicletas, procedieron a bloquear la Carretera Internacional, con árboles e incendiando neumáticos siendo el cardiólogo Pedro Ureña y sus acompañantes víctimas de esta situación.
Tal como comentara el Dr. Ureña que la actitud de algunos de los más jóvenes de los atacantes era bastante agresiva y que fueron aplacados por algunos de sus compatriotas mas adultos pudiendo haber ocurrido una tragedia fruto del desenfreno y el desborde de las pasiones cuando es dejada a su suerte y al descontrol.
En la frontera se necesitan obras
Volvemos a insistir que debemos poner mucha atención y tomar acciones pertinentes en la frontera y con la migración ilegal ya que estamos repletos, llenos de indocumentados en nuestras calles, campos y barrios. Solo hay que ver nuestras calles donde muchas veces transitan mas nacionales haitianos a pie que los mismos dominicanos, ni hablar de los negocios informales y chiriperos en los semáforos, casi todos los conserjes de los edificios, en la construcciones, en la agricultura.
No nos oponemos a la inmigración y agradecemos el valioso aporte y su capacidad de trabajo, pero tienen que estar aquí regularizados y documentados.
Hay que poner orden con este tema antes de que se nos salga de las manos, luego el precio puede salirle muy alto a nuestra nación y a los que le dieron su existencia como republica.
Invertir en las zonas fronterizas, crear incentivos para dominicanizar las mismas, hacer un muro que limite la entrada de ilegales y el contrabando porque un país comienza en su frontera y perdura por los siglos cuando es protegido y defendido por sus ciudadanos y autoridades tomando las medidas pertinentes y previsoras.

