Para los locutores de radio y los choferes públicos, gestores de la cultura popular de cada día. En el Centenario de Don Pedro Mir.
Yo que apenas sé
De un olor
De ciertos balcones
De una singular combinación
De luces al amanecer
En los zaguanes de la vieja
Ciudad Nueva
Yo que solo sé
Cómo corteja el viento estas aceras
Con diminutas flores rosa
Y de algunos bancos
Debajo de ciertos arboles
Por donde a ciertas horas
Fugaz
-lo único-
Transgrede
Yo que apenas se
Que no se puede
Definir lo que define
Ya sé don Pedro
Que a la hora del Moncada
Fidel era muy joven
Y el Che ya un hombre nuevo
Cuando entre libros, planos
De arquitectura, secretos planes
Ustedes se ponían de acuerdo
Para ajusticiar a Trujillo
Ya sé que los Sandininistas
Estudiaban en Secundaria
Cuando ustedes en el 1965
Peleaban contra anglosajones
Y un anciano en el VietNam
Los llenaba de alegre envidia
Y que desde ese tiempo
Usted se muere de una enfermedad contagiosa
Que algo tiene que ver con la melancolía
¿Pero cómo
–me hago-
Si usted anuncia
Que no hay un país en el mundo?

