Londres, EFE.- El precio del barril de petróleo se enfrenta, al menos, a otros dos años de incertidumbre en los que una lenta recuperación económica y de la demanda podría estancarlo» en el entorno de los 60 dólares, menos de la mitad del valor máximo que alcanzó el verano pasado.
Así lo ha asegurado hoy el director del área de mercados petrolíferos de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), David Fyfe, que precisó, sin embargo, que hacer predicciones es tremendamente complicado debido al inaudito nivel de volatilidad actual.
Durante su intervención en el XX Foro Mundial del Petróleo que se celebra esta semana en Londres, Fyfe explicó que la recuperación del precio del crudo no va directamente ligada con el fin de la recesión global, sino que se extenderá en el tiempo porque una parte de la demanda ya se ha eliminado.
Hay datos para pensar que una parte de la demanda se ha destruido, ya que con la crisis se ha acelerado el interés de los Gobiernos por la eficiencia energética, una tendencia que ha provocado un descenso en el consumo que ya no se va a recuperar, consideró.
De hecho, según las últimas previsiones de la AIE, la demanda mundial de petróleo en el periodo 2008-2014 evolucionará entre una caída anual del 0,2 por ciento y un ascenso del 0,6 por ciento, muy por debajo de sus estimaciones anteriores, que apuntaban un incremento del 1,6 por ciento.
Para llegar a estas cifras, la agencia ha barajado dos hipotéticos escenarios macroeconómicos que contemplan un crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) global del 3 y el 5 por ciento, respectivamente.
Además de la demanda, Fyfe avanza que también la capacidad de producción de petróleo se verá ralentizada no por cuestiones físicas, sino por la incapacidad para llegar a algunos yacimientos por decisiones políticas y corporativas».
La caída de la inversión de las empresas privadas, el retraso en algunos proyectos por falta de liquidez y los problemas geopolíticos en algunos territorios con importantes yacimientos van a provocar que los niveles de producción se estanquen en la próxima década, señaló el experto.
El último informe de la AIE predice que la capacidad de extracción de los países que no forman parte de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) se verá reducida en unos 400.000 barriles diarios.
A pesar de ello, los volúmenes excedentarios (la diferencia entre la oferta y la demanda) llegarán a un máximo del 8 por ciento en 2010 y empezarán a caer en los siguientes ejercicios, y podrían situarse en 2014 en el 3,8 por ciento en el escenario más positivo para la economía mundial, con el crecimiento global del 5 por ciento.
No obstante, en el segundo escenario, que asume un crecimiento del 3 por ciento, esa capacidad excedentaria se recuperaría en la última parte del periodo de estudio y se situaría en el 8,2 por ciento.
Con estas cifras en la mano, la AIE indica que no se repetiría la situación de 2008, cuando la capacidad de producción de petróleo era sólo un 3,1 por ciento superior a la demanda, lo que contribuyó mucho a que el barril de crudo llegara a máximos históricos en torno a los 150 dólares.
Dijo que una parte de la demanda se ha destruido, ya que con la crisis se ha acelerado el interés de los Gobiernos por la eficiencia energética, una tendencia que ha provocado un descenso en el consumo que ya no se va a recuperar.
60 dólares
estimó la AIE se mantendrán estancandos los precios.

