Ahora que ha muerto el presidente venezolano Hugo Chávez, como se temía, la incógnita es si el Gobierno está preparado para una eventual modificación o cancelación de Petrocaribe.
Por la elevada dependencia de un programa que según las propias autoridades ha sido clave para la estabilidad económica, y a través del cual se ha acumulado una deuda por más de tres mil millones de dólares, se prevé que el país podría verse en apuros si en Venezuela cambian las reglas de juego.
Petrocaribe es una iniciativa puesta en marcha desde 2005 por el finado gobernante para financiar la factura petrolera de unas 18 naciones de la región. República Dominicana se beneficia con el financiamiento a 25 años y a una tasa de interés prácticamente simbólica de 50 mil barriles diarios de crudo, que paga en efectivo y con productos agropecuarios. Si bien es cierto que hay que esperar, las autoridades tienen por lo menos que estar preparadas ante una eventualidad.
