Con ruego de que el ilustre presidente y aliado político tome nota, le solicito comprender que no critico a su gobierno amigo, sino que más bien he sido reiterativo defendiéndolo mucho más que los que consciente o inconscientemente me han atropellado a mí y a mi familia, que con simpatía y honra lo recibimos en nuestra casa familiar. Recuerde también que en mi pueblo de Moca en el Club Recreativo, lo recibimos junto a su distinguida esposa, haciendo campaña por usted y el senador José Rafael Vargas; y le solicité que necesitaba tratarle algo especial que aguardaba una cita. No me han avisado; excelencia, y la verdad que me extraña, con un amigo que en toda mi carrera lo único que he hecho con amplitud es trabajar con decencia en casi todas las áreas y servir con honradez extrema.
Mi respetado amigo, el gobernador del Banco Central Héctor Valdez Albizu, leí que les dijo a los empresarios que se van a esquiar y viajan en primera clase, y estos respondieron que hacen con su dinero lo que les da la gana. Quienes no pueden hacer lo que les da la gana son los funcionarios, porque ese dinero es del pueblo. Por otro lado, también leí que mi viejo amigo Temístocles Montás contrata la firma francesa Attali y a la universidad de Harvard para que digan lo que hay que hacer en el país, lo que critica Valdez Albizu, en razón de que aquí hay talentos.
También vimos al titular de Agricultura hablando de que hay suficientes alimentos, mientras 65 agrónomos, destaca dicha prensa, recurren al Palacio porque no les pagan sus honorarios en los invernaderos y los cebolleros protestan porque les adeudan 40 millones. El malestar es viejo. Es casi milagrosa la existencia de algunas empresas importadoras que, cuando hemos tenido faltantes de algunos productos alimenticios por sequía, carestía o especulación en varias ocasiones, previa autorización oficial pagando los impuestos, traen lo que ordena el superior gobierno; haciendo reducir la carestía y deteniendo los especuladores. Una empresa afectada es de nuestra familia, perjudicada por la reducción año tras año en las asignaciones de contingentes arancelarios por la Comisión para las Importaciones Agropecuarias y la Oficina de Tratados Comerciales Agrícolas, OTCA, a pesar de que tiene más de 20 años en el mercado. Nos han reducido drásticamente las asignaciones año tras año, perdiendo así los compromisos, inversiones y contratos con las cadenas hoteleras para ayudar a levantar la economía, contando con lo que nos habían aprobado haciendo los trámites de rigor.
Finalmente, felicito a los colegas de las comunicaciones, en el Día del Periodista, reiterándole mi complacencia de pertenecer a su familia, exhortándoles a que sigamos profundizando nuestro compromiso con los mejores intereses.

