El presidente Danilo Medina recibió ayer un plan para combatir la inseguridad ciudadana que se aplicaría por los próximos tres años, el cual haría énfasis en la prevención y persecución del delito, reinserción social y fortalecimiento institucional.
También en la víspera, el Gobierno inició consultas con el objetivo de reformar la ley 87-01 sobre Seguridad Social, herramienta básica para promoción de un auténtico Estado de bienestar, sin la cual no sería posible rebasar la inseguridad ciudadana.
Aunque se señala que el 70% de la población está afiliada al régimen de la Seguridad Social, todavía la exclusión es un factor generador de pobreza, delincuencia y criminalidad, por lo que se requiere que Estado y sociedad aúnen esfuerzos para conjurar inseguridad ciudadana y marginalidad.
Para poder alcanzar una República donde reine la justicia y donde la gente se sienta segura en las calles, es preciso promover una justa redistribución del ingreso público a través de una ley o régimen de seguridad social de amplio espectro.
Es por eso que se saluda que en un mismo día se entregue al Presidente el Plan de Seguridad Ciudadana 2017-2020 y que se inicien consultas para reformular o mejorar la ley de Seguridad Social y de Salud, toda vez que para imponer ley y orden es preciso promover un estado de bienestar social.
La delincuencia y la criminalidad se combaten esencialmente con generación de empleos, acceso a los servicios de salud, vivienda, educación, transporte, además de la obligatoria aplicación de la ley y del régimen de consecuencias.
El Plan de Seguridad Ciudadana, redactado por una comisión de funcionarios, debería ser objeto de consultas públicas, tal y como se hace con le Ley de Seguridad Social, a los fines de que sea enriquecido o mejorado con iniciativas propuestas por los diversos actores sociales.
Se saluda que en una misma fecha se presenten sendas iniciativas sobre seguridad ciudadana y seguridad social, relacionadas íntimamente, al punto que una no podría resultar exitosa sin el concurso de la segunda, porque no es posible vivir tranquilo sin justicia e inclusión social.

