Opinión

Infoseguridad

Infoseguridad

La seguridad es un derecho insatisfecho
Urge aumentar presupuesto policial 2018, por lo que reiteramos el llamado de atención a los congresistas y a todas las personas preocupadas por la falta de seguridad y la crisis de miedo que envuelve la nación.

Los policías no cuentan con un organismo interno que proteja y garantice los derechos y libertades ni tienen la facultad para deliberar, lo que le impide demandar públicamente sus necesidades; en tales circunstancias, la Asociación de Policías y Militares Dominicanos, Activos y Retirados, APODOM, está llenando ese espacio sirviendo como poder fáctico y cumpliendo esa misión.

Para ayudar y facilitar dicha tarea solicitamos y a la vez ofrecemos apoyar a los nuevos gestores al frente de la institución policial para juntos recuperar la moral y espíritu de cuerpo perdidos en la gran mayoría de los miembros de la institución policial; en ese sentido, reiteramos que estamos dispuestos a cambiar las protestas por la mesa del diálogo para fortalecer la institución y mejorar la seguridad pública.

La realidad y parte del problema de la inseguridad, es que nunca se cumplieron las derogadas leyes policiales, No. 6141 y la No. 96-04 ni se cumple la ley No. 590-16, y a un año de promulgada, aún no tiene reglamento de aplicación, ni se han decretado los más de veinte reglamentos propuestos por dicha ley. Debemos aclarar que la nueva ley 590-16 ha sido un retroceso y con muchas violaciones de derechos y prerrogativas conquistadas en la ley 96-04. Disposiciones estas, que han provocado una desmoralización en seno policial y el mayor debilitamiento de la institución de toda su historia.

Es apremiante desmilitarizar a la Policía Nacional y “despolicializar” las Fuerzas Armadas. Muchos jefes militares, políticos y empresarios con intereses en la seguridad privada son en estos momentos la principal amenaza a la institucionalidad policial y a la misma seguridad pública.

Es tiempo de recuperar la plaza de Politur y la Superintendencia de Seguridad Privada. Estas fugas de áreas esencialmente de seguridad interna y de naturaleza policial se suman al quebrajamiento institucional.

El Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 911 coloca a la Policía Nacional como una institución relacionada. Nuestra institución policial y sus servicios prestados son y debe ser mucho más que eso. La misma, debe estar integrada como parte de todas las políticas, planificación estratégica y operaciones en general de nuestro sistema de emergencias 911.

En los planes anunciados tradicionalmente en estos temas de seguridad pública y reforma policial, no han sido tomado en cuenta la participación interactiva de la sociedad en su conjunto; principalmente académicos y expertos junto a las universidades. Quizás, por esta exclusión no hemos conseguido los éxitos esperados.

Los nuevos directivos, deben iniciar el desarrollo de un plan integral sistematizado entre todos los actores de instituciones estatales, con la participación interactiva de cada una de las comunidades o sectores sociales; sin exclusión alguna. Nosotros humildemente nos ofrecemos para sumarnos a ello.

Es oportuno que las nuevas autoridades policiales destaquen su liderazgo y conquisten la voluntad política de parte del Gobierno, para disponer de dicho Plan con recursos materiales y económicos suficientes.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación