Dios, la vida y la Policía
Hoy me permito compartir con mis queridos lectores un excelente artículo para reflexionar, escrito hace unos años por Juan Tomás Olivero Figuereo, el cual considero importante en estos momentos en que la política lo contamina todo y se cometen tantos atropellos y abusos de poder por parte del Estado, en contra de los débiles, principalmente por parte de los políticos, la policía y la justicia, contrario a lo que debe ser su esencia de proteger derechos, prevenir los delitos y la violencia; salvaguardar vidas y propiedades especialmente a las personas más indefensas que por lo general son los pobres y excluidos; a los hijos de machepa.
Estamos viviendo un retroceso en cuanto a seguridad pública y humana, se refiere y todo ello tiene que ver con la falta de políticas públicas adecuadas a estás, no es posible que a estas alturas de la existencia de la humanidad se estime tan poco una vida. Y lo peor son esas malas acciones de represión y violación de derechos que se contraponen a la constitución, a las leyes y acuerdos internacionales, y no pasa nada. ¿hasta cuándo Dios hasta cuándo?.
Apreciemos tan conmovedor escrito cito: Dios, la vida y la Policía
“La vida, el don más elevado de la naturaleza. Más de 5,000 mil años tratando de encontrarle sentido: Platón, Aristóteles, Protágora, Kant, Hegel, Blondel, Darwin, Martín Heidegger, Ghandi, Duarte, Bosch; miles de millones de toneladas de papel y miles de kilómetros en palabras, tratando de encontrar argumentos y razones que expliquen el origen de la vida.
Grandes polémicas sobre el origen y carácter de las especies: el darwinismo encontrado con el tomismo escolasticista, cuyo núcleo racional de análisis debatió hasta la infinitud sobre la inmanencia y trascendencia del ser. ¿Se agota aquí o, va más allá la vida? La vida, rasgo distintivo del planeta Tierra en su sentido humano.
La vida animal, la vegetal y la mineral no logran plano de igualdad con la humana por el carácter racional inteligente que la hace posible. La doctrina cristiana propia de los seres piadosos desprovistos del odio destructivo ven en la vida la presencia misma de Dios.
Que le importa a una patrulla policial la metafísica, la hermenéutica o la gnoseología, es un delincuente y como tal no tiene sentido que siga viviendo.
Según este razonamiento y doctrinal policial, la vida en un cuerpo delincuente no tiene sentido y hay que acabarla, hay que hacerla trascender al más allá, es el único final metafísico que conocen y para el que han sido entrenados, darle para bajo, aplicarle un 29, o lo que es lo mismo en el código de muerte policial, no lo lleve vivo, remátalo en el camino.
El sueño de todo ser maduro en capacidad de extenderse en el tiempo, es constituir familia, hacer más llevadera la vida, tener a quien prolijar cariño, amor, ternura, ver reproducido y perpetuado el apellido.
La filosofía que sustenta los intercambios de disparos, policía y presunto delincuente, tiene como fundamento una epoké en los valores, o lo que es lo mismo, una suspensión del supremo y sagrado derecho de conservar la vida”.
Dios bendiga siempre al pueblo dominicano. Todo por la patria.

