Semana

Inmigrantes digitales

Inmigrantes digitales

JOSE ANTONIO TORRES

josetorres60@hotmail.com

El consejo básico para que los menores puedan navegar en internet con seguridad es que los padres vigilen las páginas a las que acceden. ¿Pero qué pasa cuando los adultos tienen menos conocimientos que ellos sobre la web?

Nativos digitales es la generación nacida a partir de los ‘80, cuando la tecnología inició su gran despegue y amplió la disponibilidad de acceso. Los nacidos antes son inmigrantes. Ambos grupos enfrentan riesgos, pero los primeros están más expuestos.

El siquiatra José Miguel Gómez aclara que la falta de conocimiento en el área no debe ser óbice para orientar a los hijos sobre conductas negativas.

“Aparte de fiscalizar las páginas que visitan, debe haber una sicoalimentación y explicarles qué tipo de cosas pueden causar daños o alterar la personalidad, que son parecidas a las de la vida real”, plantea.

Afirma que lo recomendable es que los guías sepan manejar la máquina, pero se puede enseñar a usarla de manera responsable con el abordaje de temas explotados a diario por su efecto en la conducta.

La capacitadora del Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones Claritza de la Cruz considera que el hecho de que un niño maneje una computadora antes incluso de aprender a leer y escribir tiene sus pro y sus contra.

Indica que por un lado desarrolla más habilidades y puede utilizar bien aparatos electrónicos sin mucho entrenamiento, por el otro se expone a peligros que la falta de supervisión adecuada acrecienta.

Explica en muchos casos, los pequeños son los que instruyen a sus padres sobre el manejo de la tecnología, un método sano de integración familiar que permite supervisar con conciencia y capacidad lo que hacen en el mundo virtual.

Gómez y De la Cruz instan a hablar de pornografía, ciberbullyng, acoso, la influencia de grupos minoritarios nocivos, los juegos que condicionan de forma negativa.

El siquiatra expresa que la sicoeducación, el conocimiento y la conciencia de la implicación social que puede tener el internet fomentan su uso responsable. No dañar, no dejarse dañar debe ser el lema.

Si en la clase de informática en la escuela se habla de eso y hay dinámicas de grupo con cambios positivos, los niños y adolescentes serán resilientes, dice.

No obstante, alerta que ese segmento no es el único que afronta riesgos al navegar, que los inmigrantes digitales también incurren en manejo irresponsable de las redes y se vuelven adictos, porque viven en la cultura de lo visual, de la validación que da la tecnología.

“Por eso muchos suben fotografías de sus actividades, para buscar aceptación y cuando nadie les responde se ponen ansiosos. A veces incluso, publican imágenes que les crean problemas con su pareja o se vuelven ludópatas digitales”, advierte.

Dice que hay gente que ha renunciado a la privacidad, que no tiene límites, ha perdido el medir consecuencias y valorar los perjuicios en las redes.

Gómez precisa que los más vulnerables son los niños y adolescentes, y los adultos con estilos de vida influenciables, baja autoestima, inseguridad, pobre sentido de pertenencia, que buscan acogida. Si no tienen amigos entonces se aferran a grupos por internet.

 

 

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación