Manolo Hernández Douen
Especial para LasMayores.com
SAN FRANCISCO.- Lo grande de los mejores lanzadores del planeta es que todo el mundo espera cosas fabulosas de ellos cada vez que se suben a la lomita. Lo «malo» es que cuando no brillan, la decepción es enorme y no falta quien asegure que están a un paso del declive absoluto.
En el caso de Tim Lincecum, la fanaticada de los Gigantes de San Francisco ha visto mucho de las dos caras de este espectro beisbolero, pero nunca, jamás, le ha perdido el cariño que le tienen. Es por eso que muchos celebran con enorme gusto su tremenda hazaña del miércoles 25 de junio frente a los Padres de San Diego a casa llena (41,500) en el AT&T Park.
Con una faena relativamente económica de 113 envíos, Lincecum toleró un boleto y ponchó a seis al convertirse en el 32do serpentinero que tira más de un juego sin hits ni carreras en la historia del Béisbol de Lujo.
El autor de la proeza de hoy, que entró al juego con marca de 5-5 y efectividad de 4.90 en 2014.

