Editorial

Inocencia y ternura

Inocencia y ternura

Aunque Día de Reyes  es el martes, 6 de enero,  la celebración será este lunes 5,  en virtud de la ley que transfiere los feriados  al primero o último día laborable. Por tanto, la familia adelanta mañana los festejos por tan significativa efemérides, cuando niños y adolescentes reciben y disfrutan de juguetes y otros obsequios de sus seres queridos.

Hace más de una semana que la muchachada de Santiago y toda la zona del Cibao festejó una  celebración parecida, sólo que los regalos se  entregan en nombre del Niño Jesús, en vez de “los tres Reyes Magos”, como  es tradición en la capital y las regiones Sur y Este.

Las celebraciones del Día de Reyes o del Niño Jesús constituyen verdaderos tributos al  amor  y ternura que todo buen adulto debe dispensar a los niños, a quienes el redentor  ha entregado el reino de los cielos.

Gobierno y sociedad tienen  elevadas deudas pendientes con  una población infantil todavía desprotegida de servicios esenciales como techo, alimentación, educación, salud, recreación y protección contra todo tipo de abuso corporal o espiritual.

Es menester que  las autoridades  erradiquen de una vez y para siempre el trabajo infantil para que ningún niño falte a las aulas ni la escuela le falte al niño, como también es obligación del Estado proteger a los niños contra la prostitución y los abusos sexuales.

Al  pedir a Dios que  brinde su protección a todos los infantes dominicanos, propicia es la ocasión para rogar hoy  al Altísimo por  los niños  palestinos que han muerto o perdido a sus padres y otros familiares a causa de los bombardeos  sobre  territorio de Gaza. Mañana, Día de los Santos Reyes, es también  día de la inocencia y de la ternura.

                                        Pandemomiun

Cuatro mil 612 dominicanos convictos por tráfico de drogas o crímenes violentos fueron deportados  desde cárceles de Estados Unidos  durante el 2008, cifra escalofriante que  advierte sobre el efecto que esas repatriaciones pueden tener en el auge local de la delincuencia.

Del total de repatriados,  tres mil  468  fueron condenados por narcotráfico, 398 por crímenes de sangre y 228 por  robo y asalto, lo que indica que la mayoría de esos deportados estuvo vinculados a hechos de violencia.

A menos que el Gobierno disponga de reales mecanismos de control e inserción social de esa hemorragia de  reos deportados, la sociedad dominicana estaría condenada a convertirse en un pandemonium del crimen y de la delincuencia.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación