El presente gobierno está considerado como el más corrupto que registre la historia republicana, conforme a investigaciones y mediciones hechas por organismos internacionales, tales como Latinobarómetro y el Informe de Competitividad Global del Foro Económico Mundial.
Nunca antes la República Dominicana había ocupado los primeros lugares en materia de corrupción administrativa. Y obedece a la falta de voluntad del jefe de Estado de sancionar el peculado. Contrariamente hay la percepción, casi colectiva, de que desde palacio se les ha dado luz verde a los funcionarios para el desfalco de las instituciones estatales.
Es razón para que determinados poderes fácticos demanden, en la actualidad, un cambio general del funcionariado a partir del 16 de agosto, fecha en la que el licenciado Danilo Medina tomará posesión como presidente de la República.
Se especula, sin embargo, que el nuevo presidente recibe presión de muchos de sus compañeros para que los dejen en las posiciones que ostentan, pese a que tienen ocho años consecutivos disfrutando del pastel del Estado. Si se cuentan los cuatro del primer gobierno del PLD, 1996-2000, serían 12.
Nadie como muchos de ellos han permanecido por tanto tiempo en el poder y pese a ese prolongado privilegio algunos tienen la cara dura de pedirle al presidente electo que les deje por un año más. Para tales fines se aparecen en los lugares donde acude Danilo Medina para pasar papelitos de forma disimulada.
La avaricia es de naturaleza tan malvada y perversa que jamás sacia su voraz apetito dijo Dante Alighieri. Y esa corporación que acompaña al doctor Fernández da muestra de que es insaciable, lo que resulta peligroso para el nuevo presidente.
Lo que pide la colectividad nacional es que sean destituidos. Y también que se les aplique la ley a todos aquellos que se les compruebe que han cometido actos criminales en desmedro del erario, lo que resulta muy fácil de establecer, si partimos de la situación socioeconómica en que la mayoría se encontraba antes de llegar a sus respectivas posiciones.

